Cuando hablamos de amor no nos referimos al amor de pareja solamente sino a una expresión amplia dentro de las relaciones humanas, que comprende la naturaleza, los animales, las plantas, las cosas materiales e inmateriales. Precisando en qué medida las personas se conectan con la realidad que conviven y de qué manera se sienten plenas, gratificadas, integradas y correspondidas, que le permitan observar la vida en forma horizontal y no vertical.
Conozco el caso de una persona que nunca logro formar una relación de pareja estable, sólida y constructiva por diferentes razones, creció y se desarrolló lejos de los padres biológicos, pasando su infancia y adolescencia con su abuela, logrando estudiar en la universidad, licenciarse, ejercer su profesión y trabajo en forma destacada. Era muy demandante en el área afectiva, sintiéndose incomprendida sin tener respuestas que permitan continuar una vida sin tropiezos, logro obtener una pensión por trabajo y algunos bienes, que le permiten un ingreso adicional. Ahora a esta altura del partido se ilusiona pero no resuelve nada en sus relaciones. Más bien ama la naturaleza y sus mascotas, ellas son la razón de existir, las cría, educa, alimenta como si fueran humanas, se entristece cuando se enferman, las lleva al veterinario para curarlas, habla con ellas, le mueven la cola, saltan, brincan, ladra, las lleva a todos sitios y se siente muy bien. Desde las perspectiva de la vida, algunas personas dirán que triste la vida de esta persona, pero no se ponen a pensar ni se ubican en el lugar de otra persona, cada uno vive a su manera, mientras no haga daño a nadie y haya encontrado una forma de vivir con sus amistades y sin pareja, hay que respetar las decisiones tomadas y comprender, que si bien es cierto para algunas personas el ideal es formar una familia en pareja, para otras personas no lo es. En este mundo globalizado los conceptos de pareja, no solo se cristaliza con el matrimonio, existe también la institución del concubinato con hijos, nietos que viven felices, en otros casos, las parejas viven juntos pero solamente se ven los fines de semana porque así lo acordaron o los temas de trabajo les es imposible hacer vida en común o uno de ellos viven en el interior del país o en el extranjero. En otros casos existen parejas de orientación no heterosexual sino homosexual, lésbica, transgénero, que tienen derecho de ser felices, inclusive en algunos países permite que se unan en matrimonio y tienen toda una legislación que regula sus derechos, deberes y obligaciones.
Existe toda clase de personas que se encuentran plenas de diferentes formas, sintiendo amor por sí mismo, valorarse, estimarse, caso contrario no puedes darle amor, afecto, cariño a nadie, simplemente porque no lo sientes. En cambio, sí tu vida interna se llena plenamente por las cosas simples de la vida y los haces con amor, los contenidos que posees se van activar, como leer un libro que signifique mucha motivación, contemplar el mar, el campo, cuadros que expresen contenidos, una escultura, una música, caminar, hacer deporte, recordar momentos que fueron gratos, establecer una bonita conversación, recibir una sonrisa de satisfacción, un abrazo sincero, una mano que te agradece, los rostros de felicidad de los alumnos que salen de clases después de haber debatido sobre el ser humano, el niño que sonríe por un cariño en la cabeza, festejar los éxitos de las personas sin sentir envidia, comprender los fracasos y limitaciones de las personas, sentirte amado y querido por la pareja, despertarte y acostarte, sintiendo que tienes al lado tuyo o tuya una persona incondicional, que con sus actitudes expresa mucho amor por ser tal como eres.
“El amor se construye, se enriquece, se vive, en la medida que seas un libro abierto”.