Por José Antonio Torres Iriarte

La fundación del Apra en México en 1924, la formación de las Células Apristas en Europa y América Latina, fueron el preludio del aprismo en el Perú. El Acta Fundacional del 20 de septiembre de 1930, está suscrita por un pléyade de trabajadores manuales e intelectuales, que decidieron fundar un partido político como instrumento de transformación social, para hacer posible los grandes objetivos continentales y nacionales.
En un contexto de crisis económica internacional, pocas semanas después de la caída del gobierno dictatorial de Augusto B. Leguía, una nueva generación de jóvenes abrazaron una causa redentora inspirados en el pensaminento de Haya de la Torre. En ese entonces, Víctor Raúl se encontraba aún en el exilio y el país afrontaba un proceso político signado por una grave crisis política. La fundación del Partido Aprista Peruano es un hito en nuestra historia política nacional y representó un giro en la forma de hacer política en nuestro país. No se puede escribir la historia nacional, sin reconocer el papel protagónico de los líderes fundadores y de diferentes generaciones en la construcción de un partido de frente único, que deslindó con el comunismo internacional, afirmando la libertad y la justicia social como eje de su acción política.
El Apra, a lo largo de su historia, se enfrentó a todo tipo de dictaduras, sus militantes fueron deportados, privados de su libertad, perseguidos sin tregua, asesinados e incluso fusilados, cumpliéndose órdenes dictadas por cortes marciales. La lucha del pueblo aprista por su libertad estuvo marcada por la vigencia de leyes o decretos leyes que impusierón la proscripción y exclusión del Partido Aprista de la vida política nacional. El militarismo y la oligarquía se propusieron impedir que Haya de la Torre sea Presidente de la República. Las victorias alcanzadas por Víctor Raúl en las Elecciones a la Asamblea Constituyente de 1978 y los triunfos logrados por el presidente Alan García en 1985 y el 2006, representan momentos relevantes de la vida de un partido que, sin lugar a dudas, ha sido el Partido del Pueblo y la gran esperanza de vastos sectores nacionales a lo largo de casi un siglo.
Hoy el Apra debe ser oposición frente a un proyecto político autoritario liderado por Perú Libre, Pedro Castillo y Vladimir Cerrón. El Apra en la línea de Haya de la Torre debe ser nuevamente un instrumento político en defensa de la libertad, frente a la amenaza totalitaria que se cierne sobre el Perú. La tarea histórica del Apra debe cumplirse en el plano nacional, sin desvirtuar que la filosofía política que Haya de la Torre expresó con firmeza, debe ser el signo ideológico de una América Latina unida y libre.

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Mira más contenidos siguiéndonos en Facebook, Twitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.