El chantaje

El chantaje

En la economía sustentada en la actividad de los particulares que ofertan en un mercado supervisado por un Estado eficiente, que elimina barreras burocráticas y promueve la libre competencia, sería impensable que sobreviva un modelo de negocio que obtenga pésimos resultados en todos los países donde se haya implementado. Curiosamente, en el mercado político sobrevive una de las ideologías totalitarias que alcanzaron difusión y popularidad en el siglo pasado, por un hecho histórico: mientras el fascismo italiano y el nazismo alemán perdieron la IIGM contra Occidente, el comunismo soviético se alineó con los vencedores, solo porque Hitler cometió el error de atacar a su aliado Stalin. Ambos invadieron Polonia al unísono en 1939, unidos por el Pacto Molotov-Ribbentrop del 22 de mayo. Invadida la URSS, pudo haber colapsado en 1942 de no recibir la ayuda de sus nuevos aliados en los famosos convoyes del Ártico y la distracción que significó el desembarco norteamericano en Sicilia. Proscritos el fascismo y el nazismo, la Conferencia de Yalta de 1945 legitimó el comunismo que provocó genocidios, hambrunas, guerras civiles e innumerables asesinatos; ningún país ha logrado desarrollo económico ni ha mejorado la calidad de vida de su población gracias al modelo económico estatista y su régimen político debe recurrir al control férreo de los individuos, campos de concentración y persecución a los disidentes para mantener el dominio monopólico de la cúpula dirigente.

El marxismo ha sabido adoptar nuevas formas para sobrevivir, con el eurocomunismo de los 70 y el actual comunismo cultural, por ejemplo. Siempre atentos para aprovechar las necesidades insatisfechas de los diversos grupos sociales utilizándolos para acumular poder político, el hippismo y el pacifismo del siglo pasado; el feminismo radical, el movimiento LGTB y el temor al cambio climático en lo que va de este siglo.

Su actual versión bolivariana recurre, además, a planificados estallidos de violencia, movilizando grupos indígenas en Bolivia y Ecuador, escolares en Chile y universitarios en Colombia. El común denominador es el chantaje a la sociedad: la violencia no cede mientras los ciudadanos no se rindan ante la exigencia de eliminar la democracia representativa mediante la adopción de una constitución bolivariana que, lejos de limitar el poder, lo concentra y entrega a la dirigencia comunista. La izquierda marxista peruana pretende sustituir sus resultados electorales: 45 congresistas en 2006, 47 en 2011, 20 en 2016, y 40 en 2021, con una asamblea constituyente amañada, compuesta mayoritariamente por delegados de los grupos sociales que domina. El chantaje está planteado, corresponde a la fuerza pública actuar cuidadosamente evitando las muertes que necesitan los violentos, e impulsando a los demócratas a unirse para conservar la libertad.