El Congreso, al igual que gran parte de los países del mundo, tiene una enorme responsabilidad e importancia, ya que los congresistas a través de las leyes y reformas que promueven y aprueban, repercuten en el desarrollo de sus países.

Nuestro Congreso tiene como objetivo prioritario dar y mejorar las leyes que rigen el país, además tienen el poder y la facultad de fiscalizar los actos del Gobierno, de sus autoridades y funcionarios que lo conforman; entre otras importantes responsabilidades, pueden reformar la Constitución que rige al país e igualmente les corresponde la aprobación del Presupuesto Anual que presenta el Ejecutivo y poner las normas básicas para que las elecciones presidenciales y congresales, se realicen de la mejor manera.

Tal como se indica, el Congreso es el poder del Estado más importante dentro de nuestra estructura de Gobierno Democrático, pero últimamente se aprecia que estarían apartándose de sus objetivos principales, al no concordar con lo que implica lograr tener un Perú mejor.

Sin duda, actuar con populismo y sin tener conocimientos, sólo se estaría logrando satisfacer algunos intereses personales o políticos y no los del país.

Para lograr que nuestro Congreso opere en concordancia con esta época de modernidad, eficiencia y conocimientos, tienen que realizar a la brevedad posible una reforma de su estructura con un nivel de profesionalismo, más alto.

Si bien es cierto, los congresistas son elegidos por sus regiones y por lo tanto no pueden olvidarlo, tendrían que tener presente que los adelantos tecnológicos y de comunicación permiten estar enterados de todo lo que ocurre en el país, aparte que con la regionalización, ya existen sus presidentes y alcaldes, buenos o malos pero tienen conocimiento y autoridad en su región y ante esta realidad, los actuales congresistas tendrían que concentrarse en elaborar y dictaminar leyes, que permitan al país y sus regiones desarrollarse y superar nuestra pobreza.

Para lograrlo, el Congreso tiene que tener un nivel alto de profesionalismo y por lo tanto la primera reforma a implementarse sería que un mínimo inicial del cincuenta por ciento (50%) de los congresistas elegidos, tengan una formación técnica superior y profesional.
Últimamente, los congresistas reformaron la igualdad de género, pero no el nivel profesional necesario, que ellos normal y positivamente exigen e inclusive en la Reforma Educativa establecieron que los profesores de las universidades tengan maestría.

De lograrse la necesaria reforma congresal, el próximo Congreso aparte de tener un alto nivel, logrará tener menos asesores.
Como ejemplo simple, así como los abogados para aplicar las leyes y los médicos para medicar y cuidar a sus pacientes, tienen que tener un alto grado de educación, con mayor razón los congresistas deberían ser los mejores profesionales.

Finalmente, reitero mi espíritu de lograr la modernidad, eficiencia y mejor nivel de educación en una institución clave, como es nuestro Congreso de la República, cuyo accionar y leyes son sumamente importantes para que el Perú logre su adecuado desarrollo.