El crecimiento del crimen organizado

El crecimiento del crimen organizado

A raíz de las últimas movilizaciones sociales de violencia extrema y de los arrestos efectuados por las fuerzas del orden, se han encontrado diversos indicios y manifestaciones sobre el financiamiento de la minería ilegal y del narcotráfico a esas acciones. Si bien estas y otras actividades ilegales (trata de personas, tala ilegal, contrabando, transportistas ilegales, etc.) existen en nuestro país desde hace tiempo, tampoco se puede ocultar el importante crecimiento de dichas actividades durante el gobierno de Pedro Castillo.

Es así que el 09.10.21, estando de visita en Pichari, Vraem, el mandatario anunció la industrialización de la hoja de coca. Y como el consumo tradicional de la hoja de coca no supera el 10% de los cultivos , la conclusión detrás del anuncio sería ampliar los cultivos para producir más cocaína.

Asimismo el plazo para que los mineros informales se formalizaran, que ya iba a vencer, se amplió en su gobierno por cinco años. Además se aprobaron una serie de dispositivos cuyo resultado era incrementar el nivel de informalidad de nuestra economía.

Asimismo, además de lo anteriormente mencionado, hay que tener en cuenta que Perú es líder mundial en exportación de coca, y el importante crecimiento del látex de amapola, insumo primordial de la heroína y el opio (principalmente en el norte, en Cajamarca), del que nuestro país ya es un importante exportador.

Y hay que tener en cuenta que la manera de resolver las discrepancias en el crimen organizado es a balazos. Por ejemplo el 02.06.22 , en un enfrentamiento armado entre mineros informales por un yacimiento de oro en la Huanaquita, provincia de Caravelí, Arequipa, tuvo un lamentable saldo de 14 muertos.

Para tener una idea de la importancia de economía ilegal en nuestro país, el libro “Las economías ilegales y su impacto en el Perú”, publicado en diciembre de 2022, concluye que las economías ilegales mueven, cuando menos, US$ 6,657 millones. Siendo la más importante la minería legal del oro ($ 1,777 millones), luego la trata de personas ($ 1,300 millones) y el tráfico ilícito de drogas ($1,134 millones). Aunque en mi opinión las cifras de minería aurífera y narcotráfico están subestimadas.

Y como estas actividades ilegales han perdido poder desde que Pedro Castillo dejara el gobierno, tratan de recuperar el poder perdido. Y un vehículo para dicho propósito es el financiamiento de las movilizaciones sociales para generar violencia extrema (e infiltrarse en las marchas pacíficas); y en esta línea de razonamiento se encuentra el incendio de las oficinas de la Fiscalía. Después de todo, el matrimonio de izquierdistas y el crimen organizado tiene objetivos comunes, ya que a ambos les conviene un país inestable, un gobierno débil, ya que ninguna revolución ha tenido éxito en un clima de crecimiento, de paz y de entendimiento. Por lo que al gobierno, aunque sea por su supervivencia, no le queda otra alternativa que apoyar decididamente a las fuerzas del orden en el cumplimiento del ordenamiento legal vigente. De otra manera el camino hacia un narcoestado no estaría lejano.