La población que se indignó por la manipulación de los jóvenes a través de la prensa que denunció un falso golpe de Estado para derrocar al ex presidente Merino, es la misma que ahora sorprendentemente admite como buenos y aceptables, verdaderos y justos una serie de actos y argumentos de falso fraude electoral, y ha convocado a las Fuerzas Armadas para desconocer el resultado de las elecciones y hacer un golpe de Estado, que en concierto de muchas personas tipifican los delitos de conspiración y sedición, arts. 349 y 347 del Código Penal.
El delito de sedición tipificado por el artículo 347 del Código Penal establece que: “El que sin desconocer el gobierno legalmente constituido, se levanta en armas para impedir que la autoridad ejerza libremente sus funciones o para evitar el cumplimiento de las leyes o resoluciones o impedir las elecciones generales, parlamentarias, regionales o locales, será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de cinco ni mayor de diez años.”
Y el delito de conspiración tipificado por el artículo 349 del Código Penal se configura “cuando dos o más personas toman parte de una conspiración para cometer delitos de rebelión, sedición o motín.”
Importante reconocer que la concertación de diversas personas para hacer creer a la población que ha existido un fraude electoral, los apremios para conminar al JNE para que resuelva en contra de las leyes a fin de impedir el reconocimiento oficial de los resultados de las elecciones generales y que el candidato ganador asuma el ejercicio de sus funciones, fabricando nulidades y haciendo uso indebido de la administración de justicia, denunciando falsificación de firmas y adulteración de actas, con falsas pruebas que se han ido desvirtuando, soliviantando a las Fuerzas Armadas para que se levanten en armas a desconocer los resultados electorales, constituye un golpe de Estado, y tipifica delitos contra la fe pública y de conspiración y sedición.
Entendibles que muchos estén aterrados con la imposición de un gobierno comunista, lo que no es entendible es el totalitarismo político de ultra derecha que puede llegar a caer en los extremos de la izquierda radical que teme y cometer delitos de esta gravedad invocando contrariamente a las garantías constitucionales que vulnera: “la defensa de la libertad y la Democracia”.
Esa Democracia que está tan lejos de la izquierda como de la derecha que sirve a sus propios fines y no a los de la nación.

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