El término vida viene del latín vita. Es espacio de tiempo que transcurre desde el momento de la concepción seguidos del nacimiento hasta la muerte. En los seres humanos es el lapso de su existencia y capacidad para desarrollarse, reproducirse y mantenerse en un ambiente y conjunto de sus actividades y acciones para vivir. Necesita crecer, metabolizar, moverse, reproducirse o no, y responder a los estímulos externos y tener descendencia.

Para subsistir el ser humano necesita inexorablemente de trabajar. Es la forma como satisface sus necesidades vitales, tanto materiales como espirituales. Es el modo para relacionarse con la naturaleza y la comunidad. Para ello debe estar organizado en su sociedad con iniciativa, responsabilidad e incorporación de su saber hacer. Lo requiere para vivir. En el mundo actual una de las formas es el empleo en un mercado de trabajo que le proporciona los medios indispensables para sobrevivir. Por ende, su sociedad debe garantizarle fuentes estables de trabajo remunerado.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece en sus artículos 3° y 23° que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona” y “tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”. A su vez la Constitución peruana en sus artículos 2° y 22° señala que “Toda persona tiene derecho a la vida” y que “El trabajo es un deber y un derecho …”. Por ende, si se le priva del trabajo se le está condenando a la muerte. Consecuentemente debe garantizarse su estabilidad en el empleo. El trabajo tiene supremacía sobre la producción y el capital, porque es el esfuerzo humano; por tanto no debe permitirse el trabajo inhumano o que limite su derecho a una vida digna.

Además, el ser humano al trabajar evidencia su capacidad intelectual, corporal y moral que pone al servicio de su comunidad. No olvidar que las culturas existentes en el mundo son fruto del trabajo humano a través del tiempo. Uno de los principales tesoros que tenemos los hombres es el poner nuestras facultades intelectuales, corporales y morales al servicio del trabajo productivo.
El trabajo es actividad exclusiva del ser humano y que lo dignifica. Que la sociedad y el Estado le garanticen un empleo estable y digno.

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