Durante todo este proceso electoral, fui partidario de respetar la voluntad de la mayoría así vaya en contra de la mía. Siempre he creído que el éxito de un sistema democrático es la empatía, aquella capacidad de entender que existe una posición diferente a la mía con el mismo propósito, el desarrollo de nuestro país. De la misma manera, acompañando mi convicción democrática, también he sido siempre partidario de la eficiencia política, es decir, la “solución” rápida de procesos electorales, normativos y demás; ya que considero que el desarrollo de un país está en las manos de los ciudadanos, quienes día a día mediante su trabajo hacen crecer la capacidad económica del país… si sembramos más frutas y verduras, si pescamos más, si extraemos más minerales, si generamos más manufactura, etc; todo contribuye al crecimiento económico del país.

Ahora, ¿el crecimiento económico es lo único que importa? Por supuesto que no, pero así no queramos entenderlo, es la pieza más importante para que todo lo demás sea viable.

Como país tenemos hoy muchas necesidades a nivel educativo, salud e infraestructura, en simple, no hay escuelas y menos universidades para educar a toda la población, y la oferta educativa pública es un desastre, más allá de la incapacidad en atención médica que desnudó el covid, nuestro sistema de salud pública viene pendiendo de un hilo hace décadas, sin una luz de mejora real a la vista; finalmente, nuestra carencia de carreteras, viviendas, tendidos de luz y agua potable, siguen siendo parte de los procesos de campañas electorales, ya que una carencia permanente en el país… REALIZAR MEJORAS IMPORTANTES SÓLO SON VIABLES SI TENEMOS EL DINERO PARA HACERLO….¿ES ESTO TAN DIFÍCIL DE ENTENDER?

Hemos entrado en una danza política que no tiene cuando acabar, sinceramente, creo que ya no es ni siquiera importante si la banda presidencial la lleva puesta Pedro Castillo, Keiko Fujimori o el chavo del ocho…a estas alturas da lo mismo, seguimos distrayendo toda nuestra atención en temas ALTAMENTE IMPRODUCTIVOS, o ¿alguien en su sano juicio

considera que nuestra economía, y por ende todo lo demás escrito líneas arriba, se dinamizará si seguimos en este plan?

Salgamos de esta rueda de ratón, tenemos mucho por hacer como país, nuestro propósito en este bicentenario debe ser lograr mejorar la calidad de vida de todos los peruanos, así NO lo lograremos, la política no es el camino del desarrollo, es la productividad, la generación de empleo y la promoción del empresariado a nivel nacional, QUITÉMOSLE PROTAGONISMO A LA POLÍTICA DÉMOSLE ATENCIÓN AL DESARROLLO EMPRESARIAL DEL PAÍS. Buena semana para todos.

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