Quiero pensar que ya todos sabemos que el París de Victor Hugo no es París en realidad, sino la ciudad que Victor Hugo conoció, su mirada y experiencia particular. De algún modo, quiero pensar, todos distinguimos el recuerdo de algo que existió de eso que existió. Así pasa con la Lima de Ribeyro, que no es Lima, ni se aproxima a la Lima de Bryce Echenique. Y si bien esto pareciera que reduce potencia al relato de ficción por impreciso históricamente, en realidad, bien entendido, podemos descubrir que, en un mundo en el que no tenemos tiempo para levantar la mirada y ver el atardecer o tratar de descubrir el aroma de un parque en estos primeros días de primavera, la sensibilidad y reflexión de los escritores y escritoras ante un evento como la pandemia es sumamente valiosa. No en el sentido del documento estadístico o de la evaluación económica o sociológica, sino en el de encontrar al individuo en este mar de generalidades.

El día que regresamos – reportes futuros después de la pandemia (Pandemonium editorial, 2020) es una antología que reúne a 20 escritoras, 20 cuentos sobre la pandemia de 2020. Es una colección en el que se explora relatos fantásticos, algunos muy sombríos, un futuro poco alentador o un presente de angustia y soledad, entre otras sensaciones. Quiero decir, más allá del género en el que cada escritora decide escribir, un punto en común es la atmósfera sensible de las historias. Por supuesto que encontramos valores estéticos como el manejo del ritmo, la descripción o la última vuelta de tuerca, cuentos muy bien logrados; pero reflejar lo que sentimos cuando quedamos capturados por la cuarentena, desde la peculiaridad de cada escritora hace que El día que regresamos sea un íntimo diálogo con el lector o la lectora, y un documento emocional de una generación obligada a un gran cambio.
Notable trabajo el de Pandemonium editorial, la coordinación con las autoras y lo que implica publicar un libro. Estemos atentos a sus nuevas convocatorias.