Últimos estudios revelan que las personas que están navegando por internet acceden a 59 páginas webs peligrosas a la semana, lo que pone en evidencia que los empleados corporativos pueden ser tan peligrosos como un ciberataque externo a la empresa.

El estudio se realizó a 6,724 profesionales de TI en todo el mundo, el 86% de las empresas están de acuerdo en que los ataques cibernéticos han aumentado durante la pandemia de Covid-19. Más de uno de cada tres (34%) dice que teme que los empleados se sientan más relajados sobre los problemas de seguridad debido a su entorno, mientras que otros dicen que los empleados no se apegan al protocolo, especialmente en términos de identificación y señalización de actividades sospechosas. Según el estudio de Bitdefender el factor humano es el culpable detrás de los ataques más exitosos. El “phishing” y la “caza de ballenas” son los tipos de ataques más comunes durante este período. En resumen, los actores maliciosos están apuntando y explotando la falibilidad humana.

Los ciberdelincuentes han aprovechado con éxito las fallas en la psicología humana en los esquemas de ingeniería social durante años. Hoy, con nuestros sentidos promocionados por las redes sociales, las noticias falsas y, por supuesto, la pandemia, es más fácil que nunca ser víctima de una estafa. Los correos electrónicos de phishing que aprovechan nuestros temores de Covid-19 que prometen entregar kits de prueba, equipo de protección barato, información clave sobre vacunas, etc., han aumentado dramáticamente en número.

Estos tiempos tumultuosos requieren un nuevo enfoque para la ciberseguridad. Y cada vez es más claro que este cambio debe comenzar en el corazón del problema: el factor humano.