Fue hace año y medio que este diario dio paso a un proyecto llamado Sin Brecha Digital, una columna semanal que tenía como fin entablar el diálogo entre los peruanos sobre la gobernanza en internet, el ciberderecho, el emprendimiento y el acontecer político relacionado con el mundo de las TIC, así como hechos nacionales e internacionales que transformaban nuestra presencia en la red y definían destinos en el mundo moderno. Una aventura que, como muchas, hoy llega a su fin.

Aún queda mucho por hacer en el Perú. Todo tema ha quedado inconcluso cada vez que se ha puesto sobre la mesa, las puertas siguen entreabiertas y los caminos alternos no han sido explorados. Queda mucho por investigar y tanto que aportar, como la alianza técnico-legal, aún tan irrealista como la sinceridad e inteligencia de ciertos partidos políticos o el fin de la corrupción en este gobierno y lo que vengan. Se han trazado caminos, pero ahora es momento que otros transiten y hagan que en el país se tomen más en serio estos temas y dejemos de ser engañados por demagogos de poca monta.

Quiero agradecer abiertamente al director del diario y a cada uno de los miembros de su equipo, quienes confiaron desde el primer segundo en este proyecto. A usted, señor lector, que me acompañó cada domingo haciendo de esta una columna de alta lectura, dándonos la satisfacción de que los mensajes siempre llegan, no importa los medios. También agradecer a los detractores y haters, porque siempre fueron un público lector muy fiel –aunque, a su estilo–. Finalmente, a todos aquellos que me leían desde internet, desde cualquier parte del mapa terráqueo y que hacían posible la expansión de las notas. A todos y cada uno, muchas gracias por estar en este trayecto hasta el final.

Hoy se cierra la brecha, siempre agradecido y con la esperanza de que en el Perú llegaran propuestas nuevas y cambios necesarios, creyendo que los nuevos profesionales dejaran de lado discusiones intranscendentales y tomaran nuevas postas para que, aquellas puertas que se entreabrieron con mucho esfuerzo, no se vuelvan a cerrar.

Dejo estas líneas recordando que el ciberespacio es infinito, que ya no somos solo un país sino una comunidad emergente, que hay un mundo en la red que no termina de ser explorado y como sociedad debemos evitar los errores del mundo tangible para construir una nueva sociedad, una donde no existan muros indestructibles y donde se nos permita vivir sin brecha digital.

Cerremos este capítulo.

Gracias por todo y hasta que internet nos vuelva a encontrar.