Hace unos momentos se interrumpió el reconteo de votos del Colegio Electoral en el Congreso de los Estados Unidos porque Mike Pence, como su presidente decidió no contar el voto por Estado ante las evidencias de fraude electoral, sino el conteo de votos ordinario, como si no hubiera habido ninguna irregularidad en las elecciones, lo que provocó la indignación de ciudadanos norteamericanos que entraron en el Capitolio haciendo huir a Pence y a todos los senadores.

Es la culminación de una secuencia de actos fraudulentos que se evidenciaron con pruebas ciertas en el reciente proceso electoral norteamericano, y que toda la prensa controlada por la elite globalista que está imponiendo como Presidente a Joe Biden ha silenciado, dando por ganador desde el día de las elecciones al candidato del partido demócrata que ha efectuado el fraude más grande de los siglos, en que han sido cómplices países con intereses en que el Nuevo Orden Mundial tome control absoluto de Estados Unidos e influya en su dominio en el mundo.

El fraude se ha convertido en una metodología de acceso al poder no sólo en países del tercer mundo, sino en el país que llevó siempre el estandarte de la ética pública, lo cual marca el nivel de deterioro de la moral de los pueblos.

Hemos permitido que los órganos electorales hagan lo que quieran con nuestros votos, que los medios de prensa digan que la mentira es la verdad, que engrandezcan a los instrumentos de la élite globalista y los den falsamente como ganadores concertadamente con las pseudo encuestadoras, y que desacrediten y ridiculicen a los opositores que ponen en riesgo la agenda de imposición del Gobierno Mundial.

El anticristo está gobernando las naciones, y es lamentable ver el desfile de personajes vendidos a la élite de Soros convertirse en los decisores de nuestra vida, por tener un espacio de poder gubernamental al cual han accedido por fraude y conspiración.

Sagasti anuncia hoy la vacunación de un millón de incautos vulnerables con una sustancia, que no es una vacuna, porque no ha sido probada en las 4 fases de ensayo científico que demora varios años, otro fraude que sustenta el plan genocida de servir el plato del Perú sobre la mesa de los dueños del mundo con reducida carga social.
El método del fraude es inviable cuando los pueblos no lo permiten.