A Pedro Castillo Terrones le friega que lo califiquen de gobernante inepto. Si el mote se extiende es porque su incompetencia y su incapacidad son ya legendarias. Ciertamente, esa apreciación compartida por la mayoría de la población se basa en la minusvalía de Castillo para dirigir el país.
Cree que visitar lugares alejados del Perú lo mostrará preocupado por los más pobres. Pero sus discursos son propios de una campaña electoral y suelta tonterías como invitar a debatir a sus críticos “sin zapatos”. Una obsesión con el calzado que se extiende a los pupitres, a los que parece detestar y despreciar, pese a haber sido maestro. Además, plantea sandeces como que luchará contra la corrupción, cuando está rodeado de cacos.
Castillo se hunde impajaritablemente. Mantener al cuestionado ministro de Trabajo, Íber Maraví, es necio. Sus vínculos con Sendero Luminoso (SL) son más que evidentes. La prensa de todo pelaje –la crítica y la gobiernista– ha mostrado innumerables pruebas. Su obstinación indica que el mandatario, también vinculado a Movadef / Sute-Conare, recibiría órdenes del PCP-SL. Ingenuo no es.
A través del camarada Maraví, Castillo ya legalizó al sindicato magisterial senderista, cumpliendo con la demanda del Sute-Conare; y creó un partido de profesores seguidores de Abimael Guzmán, a quien pronto moverá de la prisión en la Base Naval, otro reclamo de Movadef. Pronto veremos la captura de la educación peruana por SL. De hecho, este partido se fundó en la Universidad de Huamanga, a la que capturaron.
Pese a que los jóvenes son bastante ignorantes de lo que fue el terrorismo, el resto de peruanos lo conoce bien y lo detecta al dedillo, sabiendo perfectamente la desgracia en la que sumió a nuestro país: atraso y violencia asesina. El premier y varios congresistas tienen investigaciones abiertas por subversión.
El rechazo es nacional, pero Castillo busca imponerse, cosa que no logrará. Si tuviera vergüenza renunciaría al cargo. A esto se suman los ministros ‘pegalones’ de su gabinete y la misoginia del premier Bellido quien, con gran cuajo, le espetó a una congresista: “solo falta que te violen”. El mandatario deja de lado las impostergables necesidades del pueblo. Le importa un cuerno nombrar al presidente del BCR y a los directores. No tiene gente.
La economía se le va de las manos y el titular de esa cartera presenta un panorama tan benigno que pocos le creen. Hay desempleo, el consumo cae, el dólar subirá de todas maneras, Moody’s bajó la calificación de nuestra deuda, desprestigiándonos. Castillo prometió bajar el precio del gas y nada.
La pelea entre Castillo y Cerrón continúa, aunque es propia del frente de extrema izquierda. Salió un ministro ‘cerronista’, saldrá el ‘castillista’ porque la permanencia de Maraví es igual a permitir que SL se encarame más en el gobierno. Con o sin zapatos, esto no da para más.

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Mira más contenidos siguiéndonos en Facebook, Twitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.