¿Por qué se acepta un cargo público de gran responsabilidad si luego se evita asumir las obligaciones que conlleva? ¿Por la foto con el fajín? ¿Para abrirse puertas en organismos internacionales? No sé qué razones llevaron a Pilar Mazzetti a recibir la cartera de Salud, pero es una inmensa desilusión. Es evidente que tiene miedo de comprar las vacunas por los eventuales efectos secundarios que se pudieran producir en la población, así como por la responsabilidad del monitoreo y seguimiento posterior. No quiere reclamos ni denuncias. Disfruta las gollerías del cargo, participa en política, pero quiere salir impoluta. Su inaceptable indecisión determinará que nos convirtamos en un país aislado, el enfermo de Latinoamérica. Si no tiene la capacidad para resolver esta dificultad, que renuncie. Haciéndole coro, el viceministro de Salud ha expresado que la adquisición de la vacuna se daría en un marco de gran incertidumbre, casi como una compra a ciegas. Es lo que hay en el mercado, es lo que los demás países están consiguiendo, las vacunas son el mejor mecanismo de prevención y serán voluntarias. Si el pánico asalta al gobierno, que obligue a los pacientes a firmar un descargo de responsabilidad. Si nuestras leyes locales necesitan adecuarse para importar vacunas desarrolladas con “demasiada celeridad”, que se modifiquen y adapten. Hay que solucionar los problemas, no ponerlos de costado ni dejar que envejezcan.

En Colombia, cuyas negociaciones están más adelantadas, acaban de promulgar una ley que exonera a fabricantes de los efectos secundarios; solo serán responsables por acciones y omisiones dolosas o gravemente culposas o el incumplimiento de buenas prácticas de manufactura o de cualquier otra obligación que le hayan sido impuesta en el proceso de aprobación. En Ecuador recibirán las primeras vacunas de Pfizer, destinadas al personal médico y personas vulnerables este próximo enero y, dosis posteriores en marzo del 2021, indistintamente de AstraZeneca, Pfizer o Moderna, flujo que se canalizará a través del esquema del Covax Facility. Chile espera concluir el proceso de inmunización a fines del primer semestre del 2021.

En el Perú solo hay funcionarios que se contradicen y un Comando Vacuna que tiene las manos atadas. Si el Minsa rehúye sus responsabilidades, que le permitan a EsSalud comprar directamente. De lo que se trata es de salvar vidas, la burocracia no se puede apropiar de la salud de los peruanos Nuestros gobernantes, todos desinformados y demagogos, han generado inmensas expectativas en la vacuna, sin tener ningún acuerdo definitivo firmado. En el Perú se miente sin castigo, impunemente; Martín Vizcarra es la mejor prueba de ello.

Esta pandemia ha demostrado que la ciencia médica avanza a una velocidad espectacular, que es absolutamente confiable y que los países no deben escatimar en su respaldo y alentar las inversiones. Sin embargo, la respuesta política ha sido desordenada, babélica, con marchas y contramarchas. Como bien escribió el filósofo Karl Popper “solo avanza la ciencia”, ni la moral ni la política, con el agravante que, en situaciones difíciles, cuando más se necesita valor para tomar decisiones, en el Perú tenemos a un presidente paralizado, viviendo en un limbo de comodidad y a funcionarios públicos jugando al peloteo.