El “Perú nostro” sigue intacto

El “Perú nostro” sigue intacto

Lamento muchísimo la muerte de peruanos en las manifestaciones recientes. No comparto la ideología de quienes han participado en la catarsis colectiva, pero nadie puede ser insensible frente al drama de los semejantes.

Por lo mismo deploro que los infiltrados -desde el MRTA hasta el Movadef- utilicen la simbología de la muerte como expresión “heroica”; y estoy convencido de que las víctimas no cayeron por acción de las fuerzas del orden, sino que fueron asesinadas por los ultras con armas artesanales. Repudio, entonces, la campaña de desprestigio contra la policía, a la cual los marxistas consideran “enemiga de clase”.

En cuanto al tema de fondo, nada de lo ocurrido sorprende. Dejémonos de cinismos: sabíamos que la justificada vacancia de Vizcarra desataría el plan sedicioso tramado desde hace más de un año por la alianza maldita entre la izquierda caviar, los extremistas, los globalistas y los ultra mercantilistas.

Conocíamos que la resistencia de quienes han infestado el Estado desde el año 2000 no cedería un milímetro y bloquearía cualquier salida democrática a una crisis que no ha sido planteada por el Congreso y ni siquiera por el vizcarrato, sino por la mafia de la corrupción.

Académicamente debemos analizar lo ocurrido desde una perspectiva multidimensional, ponderando factores claves como el recambio generacional, la depresión del Estado disfuncional, las repercusiones del globalismo, etc. Pero en lo esencial tenemos que centrarnos en el hecho incontrovertible de que ha vuelto a cumplirse la maldición de nuestra maltrecha República pues se ha hecho todo el esfuerzo para que “cambie todo” en el interés de que realmente no cambie nada.

Aburren las incidencias políticas menores, no podemos distraernos de lo medular: el desborde callejero impide que se avance en el esclarecimiento de casos fundamentales como el de Lavajato y el reciclado club de la construcción, entre otros.

Al final los corruptos siguen intactos y son los que han desplegado sus baterías mediáticas y cibernéticas para manipularlo todo. Quienes debieron informar verazmente solo azuzaron para ocultar a los grandes poderes fácticos que están detrás. El valiente Gabinete de Ántero Flores-Aráoz no tuvo tiempo para cortar las manos del monstruo.

Así, podrán venir muchas otras marchas, pero mientras no se toque a la mafia se mantendrá el “Perú nostro”. Por lo demás, muchachos, aprecio su entusiasmo y su participación compulsiva en la política pero no se queden en eso de la “generación equivocada”. Revisen su esquema y avancen a una “generación sanadora”.