¿El Presidente puede ser un indigente mental?

¿El Presidente puede ser un indigente mental?

Siendo irónica la pregunta, es triste responderla con un sí preocupante. En nuestro vasto mar normativo, no existe requisito mínimo de idoneidad cognitiva, personal, ni moral establecida para postular y ejercer la Presidencia de la República. Es por ello que nos gobierna una persona como el presidente Castillo, que abiertamente es incapaz de hilar dos ideas o expresar una frase coherente, mucho menos de plantear una política de Estado valiosa.

El artículo 110° de la actual Constitución establece que “…Para ser elegido Presidente de la República se requiere ser peruano por nacimiento, tener más de treinta y cinco años de edad al momento de la postulación y gozar del derecho de sufragio.”

La Ley Orgánica de Elecciones, concordante con la Constitución, en sus artículos 107° y 108° prevé causales que impiden postular al cargo, la incompatibilidad en el ejercicio de la función pública, cuestiones de parentesco y afinidad, deudas por concepto de reparaciones civiles o deudas alimentarias. Más aún, el literal A del artículo 34° de la Carta Magna dispone la imposibilidad de postular a cargos de elección popular a las personas con sentencia condenatoria en primera instancia, en calidad de autoras o cómplices, por la comisión de delito doloso.

Mediante la Ley 30717 se han incorporado causales que impiden postular a la Presidencia de la República a quienes cuentan con pena privativa de la libertad, efectiva o suspendida, con sentencia consentida o ejecutoriada por delito doloso, o condenadas en calidad de autoras de los tipos penales referidos a terrorismo, apología al terrorismo, tráfico ilícito de drogas o violación de la libertad sexual aun cuando ya estén rehabilitadas.

Sin embargo, ninguna ley le impide postular y ejercer la Presidencia de la República a alguien como el presidente Castillo aun cuando abiertamente es comprobada su incapacidad intelectual, su paupérrimo nivel académico, su desconocimiento del aparato público, su manifiesta incapacidad para la gobernanza, su amoralidad, su ADN violentista, su nexos con el Movadef y otros grupos fachada del senderismo.

Entonces, queridos Quijotes, desgraciadamente, hasta que no existan partidos políticos cuevas de delincuentes, hasta que constitucionalmente se establezca que el Presidente en funciones, en flagrancia o evidentes actos ilegales y/o criminales, pueda ser sometido a proceso de investigación fiscal y vacado, hasta un indigente mental podrá pretender y ser Presidente de la República, hasta que no se modifique la Constitución, en nuestro amado Perú, tendremos postulando y gobernando a los peores; para muestra varios botones: Pedro Filósofo Castillo, César Plata Como Cancha Acuña, José Edificios Fantasmas Luna, Martín Lagarto Vizcarra, Sra. K Fujimori, Ollanta Cosito Humala, entre otras tantas perlitas.

Hermanos peruanos, hasta que no se modifique la Constitución, la tarea del pueblo será meterse a la pelea para…. ¡La JUBILACIÓN POLÍTICA YA de todos LOS INNECESARIOS!

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