En el país continúan los inconvenientes, y no nos permiten visualizar cómo nos libraremos de esta pandemia.
En el Gobierno de Vizcarra se cometieron errores, pero a estos se sumaron muchos más ocasionados por sus reiteradas mentiras, alejamiento del apoyo del sector privado y sus enfrentamientos con el Congreso, que lo llevaron a tomar decisiones inconstitucionales y al cerrarlo generó el actual Congreso populista.

Pero en conjunto, ambos poderes del Estado no han contribuido con la necesaria reactivación de nuestra economía, no se han recuperado aún los millones de puestos de trabajo perdidos, ni han bajado los índices de pobreza y sobre todo los miles de fallecimientos que nos llevaron a tener el mayor índice por millón de habitantes, a nivel mundial. Finalmente, Vizcarra fue destituido por el Congreso que él generó.

A los problemas sociales y económicos, se suman la inoperancia e ineficiencia del aparato estatal, que a la fecha no logra solucionar el indispensable abastecimiento de oxígeno, para evitar los penosos y lamentables fallecimientos.

Con el fin de tener más plantas generadoras de oxígeno, Minsa resolvió concentrar indebidamente en un solo proveedor 47 plantas para producirlo, en convenio con la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), prestigiosa entidad estatal, acreditada en la educación universitaria, pero no en la actividad industrial, ocasionando que este error dé como resultado que las plantas no han sido entregadas oportunamente, lo que sí hubiese ocurrido de contratar con otras varias industrias privadas, quedando demostrado una vez más el ineficiente accionar del Estado.

En lo que respecta a la llegada de las vacunas y del proceso de vacunación masiva, a pesar de su lentitud, es un buen y alentador inicio reforzado con el ministro Allan Wagner, pero la atención de este proceso se ha desvirtuado debido a que en septiembre recibimos un adelanto, en calidad de obsequio, de un pequeño lote de vacunas de Sinopharm (China), las que los encargados del ensayo clínico procedieron a vacunar en forma irregular, en silencio, sin transparencia, saltándose los protocolos y aprovechándose indebidamente de sus cargos, terminaron desprestigiando al país, a acreditadas instituciones y poniendo en evidencia la incorrecta inmunización del presidente Vizcarra y su familia.

Estos lamentables hechos no son razón para que se convierta en la agenda principal del país, ya que lo PRIORITARIO e IMPRESCINDIBLE es lograr adquirir más vacunas, continuar con la rápida vacunación masiva (estamos en 10 mil diarias y Chile en 150 mil), además formalizar el suministro del oxígeno, camas UCI y la atención primaria; ya que todas estas acciones son necesarias para detener la inesperada y nefasta presencia de esta pandemia y para ello “TODOS” incluyendo los laboratorios y empresas privadas deben intervenir apoyando la vacunación de sus trabajadores.

El actuar en esta pandemia debe ser similar a como cuando se produce un terremoto o naufragio, en que no cabe la posibilidad de estar discriminando quiénes tienen el derecho de ayudar a salvar vidas.

Finalmente, adquirir rápidamente suficientes vacunas y suministrarlas eficientemente es la única solución y esperanza para vencer “UNIDOS” la pandemia.