Una de las finalidades de la sismología en la actualidad es aprovechar al máximo el desarrollo tecnológico y las comunicaciones, para alertar de manera oportuna a la población sobre la llegada de las ondas sísmicas generadas por un evento de gran magnitud. Para ello, se deben instalar estaciones sísmicas compuestas de sensores, lo más cerca posible donde ocurren generalmente los sismos, para registrar con suma precisión el movimiento. Si la magnitud es de M6 o más, se enviará la alerta de manera inmediata. Para ganar estos valiosos segundos, se tomará en cuenta que las ondas sísmicas se propagan en promedio a velocidades de 5km/s, mientras que las comunicaciones se propagan apróximadamente a la velocidad de la luz. Cuanto más lejos se encuentre una persona del sismo, la oportunidad de alerta a tiempo será mejor. En esa línea de desarrollo, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) está ejecutando el Sistema de Alerta Sísmico Peruano – SASPe, proyecto financiado por el Estado y desarrollado por peruanos. Esta gran iniciativa que se ejecuta desde el 2020 continuará todo el 2021, con el objetivo de identificar los sismos y monitorearlos para que el IGP emita alertas oportunas. A pesar de la pandemia, el IGP está firmando convenios con gobiernos locales y regiones para la instalación de 106 sensores a lo largo de la costa. El desarrollo y puesta en ejecución del SASPe colocará al Perú a la vanguardia de esta tecnología, junto a México, China y otros países, para fortalecer la gestión del riesgo de desastres en el país.
Se debe recordar que los terremotos ocurridos en Perú y en el mundo han demostrado claramente que las personas pierden la vida por el colapso total o parcial de las estructuras. Por eso, es muy importante recibir alertas con segundos de anticipación para abandonar estas y protegerse en zonas seguras. El SASPe cumplirá su misión, con mayor razón, debido a que nuestras ciudades han crecido sin planeamiento, de manera informal y con invasiones en zonas de alto riesgo que se agravan con la mala calidad de sus construcciones. En este escenario, y ante la ocurrencia de un esperado sismo de gran magnitud, el SASPe se convierte en una alternativa valiosa para reducir la pérdida de vidas. De aquí surge la importancia para que la población, especialmente sus autoridades, se comprometan a ser parte de la gran familia SASPe. Los logros y avances del IGP caminan rumbo a sus 100 años contribuyendo a la ciencia y la gestión del riesgo de desastres en el Perú. Se trata de hacer ciencia para protegernos, ciencia para avanzar.