El silenciador

El silenciador

No hay certeza de que el cambio de fecha para la transmisión del documental “La revolución y la tierra” se haya producido por la presión que ejerció un sector de la prensa y la sociedad, quienes consideraron inoportuna su transmisión. Inoportuna porque el documental narra, desde un punto de vista, si quieren desde una sola perspectiva, un evento de la historia del Perú, que desagrada a muchos, pero que para otros es fundamental. Una visión, como suele pasar con casi cualquier obra que quiera aproximarse a la realidad con una mirada crítica. La mirada crítica es incómoda, por lo menos para algunos y, en eso radica su valor: remueve estructuras normalizadas, cuestiona costumbres; hasta podríamos decir que es optimista, pues la mirada crítica cree aún que se puede sensibilizar, aprender o mejorar.

Fue una coincidencia que, después de que fuera anunciada su transmisión, estos personajes utilizaran sus redes o columnas de opinión para afirmar que no debería transmitirse en el contexto de una campaña política y que, en solo unas horas, tamaña coincidencia, se haya cambiado la fecha. No hay prueba de que el canal de televisión haya acatado, porque si  la hubiera, estaríamos ante la censura. La censura es un tema muy complicado. Si la hubo, significaría que un pequeño grupo de personas decidieron qué es bueno o no para la ciudadanía, qué deben conocer o no de la historia del país, o, y creo que sería peor, consideraron que la ciudadanía es incapaz de profundizar en un documental, de cuestionar la veracidad o falsedad de documentos y entrevistas, que, en buena cuenta, somos una especie de analfabetos manipulables, que requerimos de su protección.

La importancia de un documental, de una investigación, de una publicación radica en que enciende la discusión, el descubrir que podrían coexistir distintas versiones sobre un mismo hecho. En el fondo, estamos hablando de incrementar el debate sobre lo que somos, de dónde venimos y entender a dónde vamos. La censura elimina ese derecho. Si el documental “La revolución y la tierra” es justo o no, solo se podrá evaluar si es que se visiona, al igual que los libros, ya sean de  ficción o investigación. Temer las consecuencias pareciera indicar que se menosprecia la capacidad crítica de la ciudadanía o, peor, que se quiere controlar. Por eso, la cultura siempre será revolucionaría, y tratar de silenciarla debe ser inaceptable.

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