Quijotes, que recuerde nunca antes había ocurrido algo parecido. ¿POR QUÉ? Esta pregunta simple pero relevante necesita ser respondida; claro que sí. Este humilde Quijote ensayará algunas explicaciones.

A inicios de este año, que ya se va extinguiendo, premonicé que los partidos políticos que en ese momento gozaban de algo de respaldo popular, no iban a suscribir alianzas electorales con otros partidos más pequeños, para no ayudarlos a pasar la valla electoral, de tal manera que para las elecciones subnacionales de 2022 librarse de algo de competencia “chauchilla”. Era lógico y además conveniente. Con esa estrategia efectiva, se borrará de la faz electoral a por lo menos 10 partidos pigmeos.

Otra razón por la que, después de la elección congresal complementaria de enero de 2020, subsistiera tal cantidad y diversidad de partidos políticos, fue que no se aplicó la valla electoral, con lo que convenientemente se les perdonó la vida a muchos. ¿Esta conveniente decisión del JNE se habrá debido a la mano prodigiosa salvadora de algún hermanito? ¡Es lo más probable, cómo no!

Sin embargo, tal como se pinta el escenario político, el cual queda claro puede modificarse cada día, los partidos tradicionales que desaparecerán, entre otros, serán los compadres electorales Apra y el PPC. De ocurrir así, será una lección que sus militantes deberán asumir como una oportunidad de resurgir de entre las cenizas. Efectivamente, al día siguiente de cancelada su inscripción ante el ROP, tendrían que salir a las calles, para lograr las afiliaciones y la constitución de los nuevos comités. Brillante oportunidad de renacer librándose de esa cúpula infecta que se apropió del Partido del Pueblo y del Partido de Los Ricos.

Hermanos peruanos, el 11 de abril de 2021, se escribirá con tinta de oro el epitafio y las actas de defunción partidarias de muchos partidos políticos tradicionales y de otros a los que el sistema judicial los viene considerando como organizaciones criminales para delinquir. Quijotes, sé que el menú electoral, como siempre, adolece de virtuosidad. Sin embargo, aunque tenemos candidatos que sufren de “arsonfobia” o terror al fuego, que consideran distinto plagiar que copiar, y otros que no distinguen entre ONP y ONPE, lo cierto es que ya no tenemos a caudillos capos mafiosos propietarios partidarios compitiendo por la presidencia de la República.

Queridos Quijotes, con representación electoral quedarán los que pasen la valla electoral, que profetizo serán entre siete u ocho partidos. Entonces, la tarea es aguzar la mirada, no dejarse engañar por promesas insulsas y performances treineados. Debemos ser conscientes de que el nuevo gobernante deberá tener una representación congresal importante que lo respalde. Debemos dársela.

Quijotes, mis mejores deseos para el año que se viene; felices fiestas navideñas. Disfrutémoslas pensando y reflexionando en lo bueno que se nos viene para el 11 de abril de 2021, o sea la:

¡JUBILACIÓN POLÍTICA YA!