Según el Artículo 113 de la Ley de leyes, “La Presidencia de la República vaca por:”, inciso 5, “Destitución, tras haber sido sancionado por alguna de las infracciones mencionadas en el Artículo 117 de la Constitución”. ¿Y qué dice el referido artículo? “El Presidente de la República sólo puede ser acusado, durante su período, por traición a la patria; POR IMPEDIR LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES, PARLAMENTARIAS, regionales o municipales; por disolver el Congreso, salvo en los casos previstos en el Artículo 134 de la Constitución, y por impedir su reunión o funcionamiento, o los del Jurado Nacional de Elecciones y otros organismos del sistema electoral.

Ningún Decreto de Urgencia (DU) puede prevalecer sobre la Carta Magna, tal como lo señala el Artículo 51 “La Constitución prevalece sobre toda norma legal; la ley, sobre las normas de inferior jerarquía, y así sucesivamente”.

Cabe precisar que la Ley Orgánica de Elecciones (Ley N. 26859) en su Artículo 16, prevé que “Las Elecciones Generales se realizan cada cinco años, el segundo domingo del mes de abril, salvo lo dispuesto en los Artículos 84 y 85 de esta Ley” (El Artículo 84 se refiere a la Disolución del Congreso y el Artículo 85 a que las Elecciones se efectúan dentro de los cuatro meses de la fecha de disolución, sin que pueda modificarse el Sistema Electoral preexistente) por lo tanto solo el Congreso de la República, podría modificar esta ley.

Pero hay un impedimento, en plena campaña no se pueden modificar las reglas de juego y el cambio de fecha; no existe argumento constitucional ni legal para postergar las elecciones.

En una situación de tragedia o catástrofe no se exige ningún procedimiento constitucional y/o legal por parte del Congreso de la República, para expedir una ley, simplemente ante la cruda evidencia, las elecciones tendrían que postergarse, amparados en el ordenamiento constitucional del deber de proteger la vida y la salud de las personas.

En un hipotético caso se dé este escenario, desnudaría el mal manejo de la pandemia que viene azotando nuestro país. Dicho en otras palabras, tanto el Gobierno de Vizcarra que convocó a Elecciones Generales, como el de Sagasti no tomaron las medidas necesarias para contener el aumento de contagiados y las disposiciones tan blandengues dadas.

Pese a que Vizcarra convocó a Elecciones Generales afirmó: “En abril no pueden haber elecciones, pero no va a haber ningún problema en que las elecciones sean un mesecito después en mayo”, que tal caradura!!!.

Lo que sí es preocupante es lo señalado en el Artículo 364: “El Jurado Nacional de Elecciones puede declarar la nulidad de las elecciones realizadas en cualquier distrito o en toda una provincia cuando los votos nulos o en blanco, sumados o separadamente, superen los dos tercios del número de votos válidos”, teniendo como antecedente una deserción del 30 % de votantes, habría que sumarles los que no emitirían su voto por la pandemia del coronavirus y prefieran pagar la multa.