Cuando te das el tiempo de conversar con un emprendedor que tiene por lo menos una década firme en el camino de ser independiente, buscando la consolidación de su negocio propio, vas a notar que el enfoque que tiene de las diferentes situaciones que se le presentan, es amplio y resolutivo, corto en tiempos de solución y siempre buscando alternativas poco convencionales pero efectivas, “lo que nadie haya hecho”.

Hablar con un emprendedor de su historia podría ser motivo de una tarde súper entretenida, de historias de aventuras empresariales interminables y, sobre todo, de errores irrepetibles, porque si debemos buscar algo en común en todas las historias de emprendimiento es el error reiterativo en cada una de ellas. Todos los emprendedores nos equivocamos casi siempre en lo mismo, muchas veces en nuestros siguientes emprendimientos caemos en los mismos errores, esto se debe a sólo una cosa… es tal la velocidad que tenemos al empujar un proyecto, que no nos detenemos a identificar dónde estamos fallando. Aquí la clave del éxito de todo emprendedor, el autoaprendizaje.

A continuación veremos los errores reiterativos en los que caemos los emprendedores:

1. Ser nuestros propios clientes: Cuando formulamos un emprendimiento, muchas veces tratamos de ponernos en el lugar de cliente, cuando claramente no somos el público objetivo de nuestro propio proyecto. Éste es uno de los errores más comunes… Si fabricas comida para perro, no pretendas que te guste.

2. Dejar el “orden administrativo” para el final: Otro clásico error que repetimos es el pensar en “la formalidad” al final; son muchos los casos que no llegaron a ser viables justamente porque la normativa alrededor del proyecto no lo permitía, atentos con el marco normativo en el que se mueven, ¡no lo dejen al final!

3. Buscar siempre la primera venta, cuando la clave es la recompra: este sea tal vez el motivo por el cual muchos emprendimientos no superan el primer año en el mercado. Está comprobado que cerca del 70% de las ventas que no se cierran, es justamente por falta de seguimiento. Lo primero a entender y aprovechar es que debemos ver cómo piensa, qué costumbres tiene , etc.

4. Asociarnos por los motivos equivocados: cuando he hablado con emprendedores como nosotros, hay proyectos para realizar, muchas ganas de sacar los proyectos adelante. Pero la búsqueda de un socio es tal vez lo más importante en esta etapa y no sólo debemos verlo como inversionista; un socio pone su historia en la mesa, experiencias buenas y malas, relaciones y demás activos que trae consigo.

Estemos atentos siempre a estos puntos, pueden ahorrarnos muchos años de aprendizaje empresarial. Buena semana para todos… y ya saben, ¡a votar con cabeza empresarial!