Esta semana el ministerio decidió no firmar el convenio para una eventual adquisición de la vacuna que desarrollan AstraZeneca y la Universidad de Oxford por no contar con información “suficiente” sobre su proyecto. Habría que entender qué sería “suficiente” para firmar, pues ya ha firmado con COVAX Facility una colaboración global que se compromete a brindar acceso a las vacunas para el segundo semestre del año 2021, a pesar de que no se sabe qué vacunas finalmente destinaran a Perú. Lo que sí se sabe es que en el grupo de posibilidades está incluida la vacuna de AstraZeneca. Adicionalmente también han firmado con Pfizer, compañía farmacéutica estadounidense, que está en la última fase de sus ensayos clínicos y pretende enviar una solicitud de autorización de emergencia de su vacuna a finales del mes de noviembre. Con estas dos habría vacunas para 11 millones de personas (33% de la población del Perú), pero con fecha de llegada incierta.

Entonces no es claro el criterio por el cual escoge una vacuna y no la otra, lo que sí está claro es que estamos perdiendo una oportunidad de contar con una vacuna que está siguiendo todos los cuidados para brindar seguridad y eficacia. Ninguna vacuna a la fecha tiene suficiente información y a mi modo de ver perdemos una gran oportunidad de tener una vacuna que tiene la garantía de ser producida en un país que nuestras propias autoridades consideran de alta vigilancia sanitaria. Reino Unido es considerado un país de alta vigilancia de acuerdo al Decreto Supremo N°001-2019: “…posee regulaciones y sistemas de vigilancia y control en salud fortalecidos, así como un sistema de garantía de la calidad consolidado, entre otros indicadores que lo colocan como país referente en el mundo en vigilancia de la salud”.

No debemos castigar la transparencia, pues se sabe que los ensayos se interrumpieron el mes pasado después de que se informara un efecto secundario en uno de los voluntarios en Reino Unido, pero se reanudaron días después tras concluirse que era seguro hacerlo. Hace unos días se comunicó que ha habido una muerte en Brasil, pero la Universidad de Oxford afirmó que ha realizado una cuidadosa evaluación y no ha encontrado problemas de seguridad de la vacuna, por lo que se ha recomendado continuar.

Detener los ensayos si hay alguna duda es lo correcto. Cada evento adverso se debe investigar, sería inocente pensar que, si se les hace seguimiento a 20,000 voluntarios, no va a haber eventos adversos. Finalmente, no importa cuál vacuna sea la que elijamos, pero los criterios con los que se selecciona deben ser trasparentes e iguales para todos, es la única fórmula para obtener una vacuna segura y eficaz.

@sandrostapleton