El Perú se encuentra en emergencia buscando una UCI para recuperarse, ha caído en emergencia hace más de 10 meses y las autoridades no han podido encontrar la receta para curar ese mal que le aqueja, no encuentran cómo salvarlo, no asistieron a esa clase, cayeron de casualidad en ese puesto, hacen lo que pueden, lo que han ido aprendiendo sobre la marcha. No es justo, han tenido mala suerte, normalmente nadie se hubiera dado cuenta y con poner el piloto automático y un buen media training hubiera sido suficiente. Están aplicando toda la teoría que les enseñaron, pero no resulta, la del culpable, la del miedo, la de los bonos, la del quequito, ya ni los Tik Tok bailando y cantando funcionan para distraer la atención. La gente sigue entrando a los hospitales, a las UCI y es que cuando chocas con la familia ya no hay excusa que valga.

Ha caído una pandemia que no solo ha revelado las carencias de un servicio de salud, sino también la incapacidad de las personas que nos gobiernan, la complacencia de un sistema burocrático que solo sirve para dar puestos de trabajo a gente que no lo merece, para poder pagar favores a los del grupito que siempre da vueltas en los ministerios, en búsqueda de ser premiados por alguna ONG de nombre largo y rimbombante.

Una vez más estamos a puertas de una elección presidencial, y las ofertas siguen siendo las mismas. Por eso los peruanos tenemos que tener claro que queremos que se ponga en la agenda de debate y sobre todo que los candidatos expliquen cómo lo van a hacer. Esos planes que se quedan en el qué, no sirven, tienen que explicar el ¨cómo¨. Debemos exigir que se pongan en agenda temas fundamentales como la salud y la educación, y exigir que expliquen cómo van a financiarlos. Suena bonito decir que todo será gratis pero no existe nada gratis, como diría Margaret Thatcher “no hay dinero público, solo hay dinero de los contribuyentes”, y si la economía se reduce también se reducen esos ingresos del Estado.

El gobierno de este quinquenio prometió en su plan de gobierno que aumentaría el presupuesto de salud 0.5% del PBI cada año hasta alcanzar los niveles promedio de Latinoamérica, eso significa que debió subirlo 4,000 millones de soles cada año. Este año 2021 el presupuesto se incrementará con todo y pandemia 991 millones de soles, es decir 4 veces menos de lo que prometían en campaña. Por eso pensemos bien, hagámonos responsable de nuestro voto, no terminemos diciendo yo no vote por “él”, escojamos bien para que luego no estemos llorando.

@sandrostapleton