El presidente del Congreso Manuel Merino ha tenido que vivir en carne propia el ataque mediático para elevar su voz de protesta y quejarse contra el presidente Vizcarra, por la campaña de desprestigio emprendida contra los nuevos congresistas. El presidente del Congreso tiene toda la razón al advertir que se usa todo el aparato estatal para solventar y dirigir esos ataques, los peruanos somos testigos de lo que ocurre, pues de pronto la demolición se desató contra ellos.

Esto se debe a que los parlamentarios se han sumado a quienes por no obedecer los caprichos del Presidente hemos sido perseguidos, finalmente que lo obedezcan sus funcionarios, los congresistas no tienen mandato imperativo, por tanto no tienen por qué bailar al ritmo del Presidente. Los han acusado de negociar y extorsionar al momento de negarle la confianza al gabinete presidido por Cateriano. Pero se ha evidenciado que la intención es presionarlos mediáticamente, deformando la imagen de Merino ante la opinión pública, lo cual no han logrado con éxito. Habrá que ver si en las próximas semanas el presidente Vizcarra logra recuperar dominio sobre el Congreso de la República o de los congresistas que se vean obligados a plantear la vacancia presidencial.

A estas alturas y con tantas pérdidas de vidas humanas y económicas, un nuevo Presidente de la República es la única opción para reconducir el destino de nuestro país. Está demostrado que el cambio de un gabinete no es suficiente, si así fuese, consejo de un conejo, no olviden los plazos, qué razones sobran, comenzando por la cantidad de peruanos fallecidos y cómo se esconde hasta hoy la verdadera cifra, ¿qué puede ser más grave que un Presidente de la República le mienta a su país y al mundo sobre la cantidad de muertos únicamente para mantener su popularidad? Por menos Ppk en pleno trámite de su vacancia tuvo que renunciar.