Columnista - Enrique Valderrama

“Chinchero” Vizcarra y su premier corrupto

Enrique Valderrama

Director de la plataforma de opinión Web Punto de Encuentro. Coordinador del Centro para la Democracia Social. Activista Político.

2 dic. 2019 02:30 am
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Al poco de asumir el Gobierno, “Chinchero” Vizcarra optó por el camino fácil de dedicarse a apalear adversarios para mantener a la población entretenida con el show y la injusticia de las prisiones preventivas y el escarnio que cierto sector de la prensa impulsó sobre los mismos. Ha contado para tal fin con el entusiasta apoyo de cierto sector de la Fiscalía, instrumentaliza do al parecer por intereses distintos a los nacionales y lejos de un ánimo auténtico de encontrar la verdad (el trato edulcorado con Odebrecht y el “Club de la Construcción” parece ser un indicio difícilmente rebatible de aquello). Los objetivos son ganar tiempo ya que no saben cómo conducir al país hacia su crecimiento, única manera para construir justicia social y además cubrir su propia y evidente corrupción como en “Chinchero” y casi medio centenar de denuncias en Moquegua. Primero fue el Congreso, luego Keiko Fujimori y el fujimorismo, luego el Apra y Alan García; en el proceso arremetieron contra abogados que habían sido árbitros. A todos les impusieron o quisieron imponer limitaciones a la libertad personal sin siquiera acusación y en el caso del expresidente sin siquiera un señalamiento directo de parte de los brasileños de Odebrecht, aunque esto último no le importó a la coalición vizcarrista. Hoy parecen poner la mira en la Confiep, el gremio empresarial más importante del país. El cual se mostró dócil y timorato en los últimos días, cuestión que de nada sirvió pues pasaron por el calvario de un segundo allanamiento a sus instalaciones por la misma razón. Esto último nos alerta de que quizás el móvil no sólo sea concentrar el poder político sino que también pretenderian someter a los agentes económicos nacionales para implantar una política estatal de despilfarro y demagogia sin voces discordantes. Lo más curioso es que hace pocos días cayó en detención preliminar también el aliado y expremier de Vizcarra, César Villanueva, quien estaba buscando la influencia de un fiscal, miembro del referido equipo fiscal seguramente para favorecerse en la investigación y eludir una condena que lo lleve a prisión. Esta medida sobre el primer socio y cómplice de Vizcarra la pidió un fiscal distinto al equipo especial, lo cual nos invita a la reflexión. Recordemos que Villanueva fue el operador de la vacancia a Kuczynski y además impulsor y defensor rabioso del acuerdo vendepatria con Odebrecht. Él sabía que se encontraba personalmente implicado en la inmundicia de las coimas con los brasileños en su época de gobernador regional de San Martín. ¿Alguien puede creer que una persona en sus circunstancias impulsaría un buen acuerdo, que lo lleve a prisión? Villanueva es privado de su libertad por la obstrucción y Vizcarra trata de no pronunciarse en absoluto sobre el tema. Inusual.

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