Columnista - Enrique Valderrama

Vizcarra: el año de la mediocridad

Enrique Valderrama

Director de la plataforma de opinión Web Punto de Encuentro. Coordinador del Centro para la Democracia Social. Activista Político.

25 mar. 2019 02:00 am
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Los 12 meses de Gobierno de Martín Vizcarra arrojan un saldo profundamente negativo, en el que ninguna injerencia pudo equilibrar y/o contrarrestar las perspectivas y razones que dan cuenta de una posición crítica al Poder Ejecutivo. Ha sido un año en donde claramente ha imperando la mediocridad y la conformación de gabinetes grises y en donde los asesores desconocidos han sido los hombres fuertes del Perú. Un año en el que, además, producto también de su trabajo sistemático de años alrededor de los operadores de justicia, IDL se ha constituido en casi un poder paralelo, temido por muchos. Es decir, este es un período sombrío para la institucionalidad.

Nacido de la sucesión constitucional, el Gobierno de Vizcarra buscó su legitimidad en el referéndum y en el ataque a la clase política, particularmente centrando sus dardos en el Parlamento. Ganó con esto aprobación popular, pero el discurso mencionado monopolizó su interés y su acción, dejando relegado otros temas como la gestión de obra material concreta o la agenda socio económica y laboral. Es decir se convirtió con las semanas en el gobierno de la "primavera anticorrupción" pero totalmente abstraído de las necesidades de las mayorías nacionales. De eso nunca se recuperó, lo que le está haciendo retroceder de a pocos en el favor ciudadano.

En el análisis por cada sector notamos inmediatamente que el mandatario accesitario no solo no ha hecho avanzar el Perú sino que lo ha hecho retroceder. En seguridad ciudadana, por ejemplo, con el aumento de los asaltos, en educación con el mal manejo del tema del magisterio y la meritocracia, en salud, con hospitales cada vez menos equipados y con una atención más deficiente, en economía, con el menor crecimiento mensual reportado en mucho tiempo. En política social, con el avance de la anemia y la pobreza, en el sector Agro, con sendas paralizaciones y descontentos y en mujer, en donde los feminicidios están a la orden del día. Las cifras y las noticias dan cuenta de algo difícil de creer a priori: estamos peor que con Kuczynski. Un repaso mental rápido y llegaremos a la conclusión de que no existe obra material citable  y que la percepción indica que estamos frente a un Ejecutivo débil que ante la primera movilización cede y entrega lo que se le pide. Algo muy peligroso para el futuro. Por cierto de la reconstrucción del norte, nada de nada.

Es un año casi totalmente perdido, con un liderazgo nocivo desde Palacio de Gobierno, del que además ya empiezan a salir día a día más evidencias de que también está seriamente relacionado con la corrupción del "Club de la Construcción" .

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