Mientras el país intenta mantenerse en pie debido al colapso sanitario motivado por la covid-19 (se observa que el desempleo va en aumento así como la fragmentación a nivel político, entre otros males) lo que menos se pregunta el ciudadano es qué está haciendo el Congreso, pues “ya no falta nada y se van todos”, ya que el 28 de julio tenemos el esperado, ¿o no?, cambio de mando.

Pues, ayer entre gallos y medianoche, mientras algunos miraban el debate presidencial y escuchaban propuestas de eliminación de las AFP, coincidentemente la Comisión de Economía, Banca, Finanzas e Inteligencia Financiera del Congreso presentó el Texto Sustitutorio del Proyecto de Ley que faculta a los Afiliados al SPP a retirar sus fondos, alcanzando una aprobación con 84 votos a favor.

Este proyecto permite retirar de manera facultativa hasta 4 UIT, del total de los fondos acumulados de los afiliados, pero no es aplicable para aquellos que califiquen a la Jubilación Anticipada por Desempleo.

Al respecto, el Pleno aprobó una disposición complementaria que permite el retiro facultativo de hasta el 100% de los fondos para los afiliados mayores de 40 años que no registren aportes en los últimos 5 años, pero aún falta la aprobación del Ejecutivo.

Ante ello, se hace evidente la falta de cultura previsional, pues se está desbaratando el sistema permitiendo retiros masivos; muchos han olvidado que las AFP no solo otorgan pensiones de jubilación, sino que también proporcionan cobertura frente a la invalidez, sobrevivencia y gastos de sepelio; en dicho escenario si el afiliado retiró sus fondos se queda sin cobertura.

Indiscutiblemente esto genera un problema en el mediano y largo plazo; incluso el Fondo Monetario Internacional expresó recientemente su preocupación sobre los fondos de pensiones especialmente en Perú y Chile, donde se permiten retiros con el fin de estimular la economía y lo calificó como una medida “contra productiva”.

Los invito a pensar y evaluar si el retiro de sus fondos de pensiones es realmente la mejor opción de obtener capital, y qué propone su candidato al sillón presidencial sobre este tema, así podrían evitarse amargas sorpresas.

(*) Abogada Asociada Senior del
área Laboral de TYTL Abogados