Ernesto Álvarez Miranda

Acerca de Ernesto Álvarez Miranda:





La función del Colegio de Abogados

El Colegio de Abogados de Lima ha sufrido el embate de opinólogos y asesores del Gobierno, sosteniendo con la acusación de no haber actuado en contra de la corrupción en la administración de justicia, pues al final de cuentas, todos los operadores son profesionales del Derecho. En realidad, las organizaciones gremiales que reciben el producto de las facultades de derecho de todo el país, en su mayoría, no se encuentran licenciadas por Sunedu, y difícilmente lo lograrán, pues no podrán demostrar haber alcanzado estándares mínimos para la calidad de la formación de un profesional. En esas condiciones, el CAL no puede revertir las deficiencias académicas ni éticas de los titulados que se presentan para obtener un número de registro que los habilite para el ejercicio de la profesión.

Si de verdad queremos lograr cambios sustanciales, debemos unificar todas las agrupaciones gremiales en un solo Colegio Nacional, el cual delegue en colegios departamentales directamente subordinados, una labor específica y bien pertrechada de blindaje normativo: la fiscalización, procesamiento y sanción a todos los abogados que cometen inconductas. Con comisiones de primera instancia y un tribunal nacional que actúe como segunda instancia, podrá quebrar la sensación de impunidad que hoy está generalizada entre los colegas. A ello debemos agregar un sistema de recaudación de recursos propios a través de la imposición de multas por las inconductas, convenientemente tipificadas, contribuyendo así a incentivar a que se sancione al infractor y, al mismo tiempo, se proteja al cliente.

Los abogados norteamericanos no suelen ser respetuosos de las reglas porque en las Escuelas de Derecho y exámenes de Barra habilitantes para ejercer la profesión les hayan inculcado con insistencia conventual, ética y moral, sino porque existe un complejo sistema de incentivos y sanciones, que genera la certidumbre en obtener un drástico castigo si son sorprendidos quebrando una disposición.

La labor esencial del Colegio Nacional de abogados no ha de ser académica ni mutual, sino esencialmente la de fiscalizar la debida actuación de sus miembros, para hacer posible que la profesión recupere el prestigio y credibilidad de la que gozó hasta inicios del siglo XX. Pero si a ello agregamos la posibilidad de que las universidades tan solo entreguen a sus graduados el título profesional de Licenciado en Derecho, y que sea el Colegio Nacional quien, previo examen de oposición, otorgue la certificación de Abogado, el cambio comenzaría a ser real y efectivo.

 





ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Alfredo Thorne: “Mis visitas a PPK han sido por razones humanitarias”

Alfredo Thorne: “Mis visitas a PPK han sido por razones humanitarias”