Ernesto Álvarez Miranda

Acerca de Ernesto Álvarez Miranda:



La no reelección parlamentaria

Si la esencia de la política es la de generar confianza representando tendencias, la reelección para el verdadero político es como el lucro para el empresario; si formalmente se lo prohibiera, dejaría su actividad económica o la realizaría clandestinamente, de la misma manera que el alcalde quiere usar su capital político colocando a su hijo o esposa en la candidatura.

Esto ha sido suficientemente explicado y advertido por todos los académicos serios, pero el presidente Vizcarra ha mantenido su proyecto de no reelección de congresistas, lo que nos dá pie para pensar que apuesta por la confrontación con el Congreso a fin de subir en las encuestas, aupado por el antifujimorismo y el antiparlamentarismo. Esto significará un relativo bienestar a corto plazo, pero a la larga, una hipoteca  cuyo costo deberá asumir tarde o temprano, Pedro Pablo ya conoce algo de eso.

Significa también que, en el fondo, al gobierno no le importaría hacer una reforma que mejore realmente el régimen democrático peruano, fortaleciendo a las agrupaciones permanentes, aquellas que aspiran ofrecer al electorado un programa, una visión de país,  y no solo la sonrisa o la pose de un aventurero mas. Se trataría de golpear a los congresistas para deleite de las galerías, manteniendo la iniciativa política y arrinconando a la mayoría keikista.

El problema podría presentarse si ese grupo parlamentario decide, si aún es capaz de maniobrar con astucia y disciplina, que le conviene reunir un equipo B que pueda enfrentar las elecciones parlamentarias del 2021, mientras que los actuales, aprovechando su actual exposición mediática, postulan a regiones y provincias en el 2022, a cambio de barrer a sus actuales adversarios, desprovistos de estructuras partidarias sólidas para regresar algún día lejano a su curul.

Está claro que, aprobada la no reelección por el Congreso y luego por un referéndum, sería difícil que la nueva mayoría elegida en el 2021 revierta el desastre, eliminando de paso la no reelección de alcaldes y gobernadores. La opinión pública tendría que cambiar demasiado y sería difícil imaginar construir una mayoría calificada suficiente, más aún, cuando es predecible la sustitución de la izquierda democrática hoy presente en el hemiciclo, por las hordas radicales de Antauro y Goyo.

Vizcarra pudo forzar la renovación parlamentaria por mitades, suprimir la postulación de personas con proceso judicial abierto y establecer se elija  diputados en dos vueltas, en las mismas fechas que la elección presidencial. Pudo pasar a la historia, pero prefirió las encuestas.



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Se pierden miles de bonos para casas de policías y militares

Se pierden miles de bonos para casas de policías y militares