¿Por qué mejora la balanza comercial y la cuenta corriente?

Desde el inicio de la pandemia, las estadísticas del BCRP nos muestran un continuo aumento de las Reservas Internacionales Netas (RIN), las que han aumentado más de US$ 3,000 millones solamente en el segundo trimestre de este año. El incremento de las RIN es el resultado de sumar la Balanza Comercial (exportaciones menos importaciones de bienes) más la Balanza de Servicios (exportaciones menos importaciones de servicios) más las operaciones de Financiamiento (préstamos del exterior a los sectores público y privado, menos amortizaciones).

En el Gráfico 1 se muestra la evolución mensual de la Balanza Comercial. Observamos que los déficits de los meses de abril y mayo han sido revertidos en los meses de junio y julio. Estos resultados podrían interpretarse como una recuperación de las exportaciones y que los efectos del estado de emergencia impuesto por el Estado por la pandemia han sido superados. La realidad es otra. El resultado positivo de la Balanza Comercial se debe a que la caída de las exportaciones es menor que la caída de las importaciones de bienes.

En el Gráfico 2 se presenta la evolución mensual del crecimiento anual de las exportaciones y de las importaciones de bienes. Observamos que en el mes de julio las exportaciones cayeron 14% respecto al mismo mes del año pasado, mientras que las importaciones cayeron 23%. Es decir, las exportaciones no han crecido sino, más bien, continúan cayendo respecto a los niveles registrados antes de la pandemia, pero a un ritmo menor. Si no hubiera sido por el aumento de los precios del oro, el cobre y otros minerales, la caída hubiera sido peor.

La caída de las importaciones es aun más grave porque se da a pesar de la reducción significativa del precio del petróleo y es un indicador de que la economía tomará algún tiempo para digerir los excedentes de inventarios generados por importaciones que han venido llegando por pedidos basados en estimados de demanda hechos por los importadores antes de la pandemia.

La situación de la balanza de servicios es aún más grave. El colapso de todos los servicios relacionados con el turismo es evidente. Los rubros más importantes de las exportaciones de servicios: Transporte internacional de pasajeros, y gastos en hoteles y viajes, han caído más del 90%. Similares caídas en los gastos que hacen los peruanos en el exterior (importaciones de servicios) han contribuido a evitar el colapso total de la balanza de servicios. El total de las exportaciones de servicios cayó 72% en el segundo trimestre de 2020 mientras que las importaciones de servicios cayeron 42% (Ver Gráfico 3).

¿Por qué aumentan las RIN entonces? La principal razón es el incremento de préstamos obtenidos por el sector público en el exterior. La reciente emisión de bonos (US$ 3,000 millones) y los créditos concertados con los organismos multilaterales (BID y BM) por parte del MEF explican en gran medida el incremento de las RIN registrado en el segundo semestre del 2020. La sólida posición de reservas del BCRP ha contribuido a reducir la volatilidad del tipo de cambio. De hecho la moneda peruana ha sido la moneda menos volátil de la región.

¿Qué nos espera en los dos trimestres restantes del 2020? El nivel de exportaciones de bienes y servicios debe continuar por debajo de los niveles pre-pandemia y esta situación debe continuar por gran parte del 2021. Por su lado, las exportaciones de servicios relacionados con el turismo deben continuar deprimidas por gran parte del 2021.

Las exportaciones de servicios representan más del 15% del total de exportaciones del país. La suspensión de los vuelos internacionales y el flujo de turistas al país tendrá un severo impacto en los ingresos por exportaciones de servicios, no solo en lo que resta del año, sino en gran parte del 2021.

Las autoridades basan sus expectativas de crecimiento en la rápida recuperación del sector externo como consecuencia del aumento de los precios de los minerales y la reducción de los precios del petróleo. Las estadísticas recientes muestran sin embargo que, aun con los mejores términos de intercambio registrados en los últimos meses, los niveles de exportaciones de bienes y servicios se encuentran por debajo de los niveles previos a la pandemia. En este contexto, difícilmente se puede inferir una recuperación de toda la economía en lo que resta del año y durante gran parte del 2021.

Harían bien las autoridades en revisar sus proyecciones, que son la base de la elaboración del presupuesto del próximo año. Especialmente ahora que a la crisis sanitaria y a la crisis económica se le ha agregado la crisis política que amenaza truncar el periodo presidencial. (El contenido de esta columna se puede consultar en http://www.prediceperu.com/).