Los Derechos de los animales son una subcorriente del movimiento de liberación animal, la cual señala que independientemente de la especie deben ser sujetos de derecho dentro del ordenamiento jurídico, dejando del lado parte de la historia que solo nos indicaba que los animales eran tratados como cosas y/o bienes -claro está- que esta afirmación aún no se encuentra dentro de una categoría jurídica pero que ya está vinculada al derecho desde la publicación de la Ley de bienestar animal desde el año 2016.
Todos los animales humanos y no humanos nacen igual ante la vida y tienen derechos que deben ser respetados siendo el más importante el derecho a la libertad (no venta, no explotación mediante reproducción, no encierro en kennel, no confinados a una azotea o guardianes de predios) y que no se les someta a vejaciones o conductas discriminatorias que vienen de estas corrientes desfasadas llamadas antropocentrismo y especismo.
Es pues, la finalidad y objetivo de la Ley 30407 que los animales no tengan un sufrimiento innecesario o se encuentren bajo actos de crueldad que podrían llevarlos a la muerte, se piensa o cree que los animales por el hecho -según muchos humanos- de ser inferiores por su condición de dependencia hacia el animal humano, puede el ocasionarle la muerte de la manera más salvaje y que atenta contra todo principio de ética y moral; y que esperamos que el juez a cargo de la causa pueda establecer la penalización pertinente.
Sin embargo, es de saber que desde el siglo VI A.C. se incuba el primer encuentro de consideración del tratamiento a los animales, desde la Grecia Antigua, Pitágoras fue llamado el filósofo de los derechos de los animales por su creencia que los animales y humanos están equipados con el mismo tipo de alma aunque se tenga que admitir que en práctica el pensamiento jurídico de los romanos no fue influenciado por este, es por ello que el naturalista Charles Darwin, científico influyente, creador de la teoría de la evolución biológica por selección natural, exhortó un camino acertado a la descendencia con modificación en las especies, el cual cita una reflexión que todos deberíamos plasmar en nuestras vidas: “El hombre en su arrogancia se cree una gran obra, merecedor de la mediación de una deidad. Más humilde, y yo pienso más cierto, es considerar que fue creado a partir de los animales”.
Asimismo, Peter Singer, uno de los padres del movimiento mundial por la liberación animal, señala que el antiespecismo es una revolución ética y política que se opone a toda esta salvaje cosmovisión, es decir que se aboga por un respeto hacia todas las especies por igual.
Por todo lo visto no podemos quedarnos a medio camino frente a los derechos de los animales, es menester seguir esforzándonos para que el derecho le otorgue esa categoría jurídica de la cual son totalmente merecedores por el simple hecho de tener vida.

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