Escribo esta columna pocos instantes antes de tomar un vuelo al Perú desde Europa. El país europeo que tiene frontera con otros nueve países es Alemania. No hay ciudad que esté a una distancia de más de dos horas por tierra de otro Estado. Ello implica el gran interés de los alemanes por lo que sucede más allá de los límites físicos de su nación.

La economía depende del intercambio. Es por ello que los alemanes son viajeros consuetudinarios y estudiosos comprometidos de otras realidades. Y dentro de este marco, tenemos buenas noticias. Alemania ha donado cien millones de vacunas para ser distribuidas en diversos países. Asimismo ha destinado a través de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) 17 millones de dólares para fomentar el turismo en el Perú y Vietnam.

Sin duda Cusco es un punto de atracción, más aún ahora que se le ha declarado zona neutral de carbono. Importante también es la reciente medida de facilitar a los viajeros la entrada al país con solo mostrar certificado de doble vacuna.

Asimismo, el Perú, luego de la efectiva gestión de la Cancillería para obtener las vacunas necesarias, se ha convertido en un destino más seguro. No obstante, sería importante también eliminar otros obstáculos burocráticos, así como hacer saber ello en el extranjero.
El turismo es una actividad transversal que representa gravitante en la economía del país, que genera trabajo. Es también un factor de prestigio para un país. Es aún más importante que no nos quedemos solo en el tema turismo, sino que evolucionemos hacia atraer el viajero: que se queda en el país por más tiempo, por razones de estudio, o para mejorar su salud. También son viajeros importantes los que vienen para atender eventos. Hay regiones en el Perú como Arequipa que ofrecen mucho para ello.

Alemania no le presta mucha atención al asunto de los turistas. Más bien está interesada en el intercambio de conocimiento, en recibir estudiantes y profesores extranjeros. En el tema de capacitación, la educación dual es un buen ejemplo. Alemania ofrece tambien puestos de trabajo a extranjeros, que luego benefician la economía con el pago de impuestos.

Esto de atraer a otros viajeros es algo paralelo que no afecta a la corriente de turistas.

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.