El gobierno peruano siempre debe tener presente lo que puede pasar en el futuro para lograr que las ocurrencias futuras beneficien a los peruanos y no los perjudiquen. Desgraciadamente no siempre tenemos la suerte de estar gobernados por estadistas que así piensen, sino por gobernantes que piensan en el presente, peor aun, en su presente y no en el del Perú.
Es sabido que, por delicados, muchos problemas de un país y menos sus estrategias pueden ser hechos públicos por el Estado porque al hacerlo se oficializan, lo que es, muchas veces, inconveniente.
El problema socio económico que ha causado la China con el Covid-19 ha producido un daño que pudiera ocasionar juicios internacionales, incluyendo embargos en los puertos de origen de materias primas que son indispensables para el crecimiento económico de la China, país que, a diferencia de los demás, sigue creciendo.
Los países sudamericanos, sin tener bomba atómica para que se les respete, son proveedores de metales sobre los que la China sustenta su desarrollo, con el agravante de que el Estado chino es concesionario de puertos y de minas que producen esto minerales.
No es descabellado pensar que los daños ocasionados por el Covid-19 permiten que un país o empresa del mundo pueda iniciarle a la China un juicio por daños y prejuicios y embargarle, en los puertos de embarque, sus metales, impidiendo que zarpen de los puertos de sus proveedores, como el Perú, buques con ellos. Tampoco es descabellado pensar que los países que han embargado a la China envíen buques para ejercer su embargo, tampoco lo es que los chinos hagan lo mismo para impedirlo.
Esta hipótesis pondría al Perú y a Sudamérica “sin comerla no beberla”, en el centro de un conflicto bélico entre países que no son sudamericanos, que podría costar la vida de peruanos y ocasionar las desgracias que producen las guerras.
La desproporción militar entre los participantes en este conflicto hace que la estrategia no esté en manos de nuestras FFAA sino en las de nuestra cancillería.
Dios no quiera que la arriba mencionada hipótesis ocurra porque ya no estamos en el siglo 20, hoy no bastan las amenazas de USA para defendernos de problemas que los EE.UU. consideran que los perjudican; hoy la China puede no temer que se desate un conflicto armado en Sudamérica porque este sería con armas convencionales porque, como hemos dicho, ningún país sudamericano tiene armamento atómico.
Por el bien de los jóvenes peruanos ojalá que lo del conflicto bélico sea solo una pesadilla.