Evo Morales, cuyo único talento conocido es patear bien la pelota, es un pedófilo que mantiene relaciones con una joven desde que esta tenía apenas catorce años. Morales llegó al gobierno de Bolivia gracias a la ayuda del castrismo y del G2 (la experimentada inteligencia cubana). Hasta hace poco enfrentaba denuncias por sedición y terrorismo, ahora se suma una de pedofilia y otra por trata de menores. Este personaje de rasgos aymaras inventado por el Foro de Sao Paulo, arropado por el castro-chavismo e idealizado por la prensa como un indígena que alcanzó el poder por sus méritos (inexistentes), mantuvo relaciones con una niña de 14 años que recientemente cumplió los 19. Su nombre es Noemí Meneses, se sabe que ha visitado a Morales en su exilio argentino, lo que trae a la memoria las declaraciones de cocalero en el sentido de que cuando abandonara el poder se retiraría con su “quinceañera”. El asunto empezó a tomar forma cuando dos personas fueron detenidas con un celular, aparentemente de Noemí Meneses, que contenía whatsapps, imágenes y audios entre ella y Morales.

El joven periodista español Alejandro Entrambasaguas, de Ok Diario, realizó una investigación in situ, durante tres meses. Analizó informes policiales, entrevistó a civiles y autoridades, analizó fotos en redes de las amigas de Noemí y un vídeo enviado por esta a Morales en su exilio argentino, por su “quinto aniversario”. Desde su tremendo destape, Entrambasaguas recibe amenazas y difamaciones. Ahora el lobby mediático castro-chavista infiltrado en los Estados Unidos pretende tapar la pedofilia del boliviano desde el difunto The Washington Post, que respira gracias a los millones que le inyecta el magnate de Amazon Jeff Bezos. Ese medio publicó un artículo del sociólogo Gabriel Hetland que crea una nueva narrativa sobre la violación de menores perpetrada por Evo Morales, afirmando que es una persecución gubernamental de la “brutal dictadura de derecha” (¿?) que actualmente gobierna el país altiplánico.

El abuso de niñas por Evo, revelada por Alejandro Entrambasaguas del medio español Ok Diario, es apenas la punta de un iceberg de depravación, pues todo indica la existencia de una red de tráfico de menores vinculada al partido de Evo, el Movimiento al Socialismo, MAS. La abogada Paola Barriga, representante de la madre de una de las víctimas, recordó a El Diario, de Bolivia, el caso Katanas, nombre del puticlub donde ocurría la selección de las niñas y jóvenes, las violaciones y hasta las torturas del harén de “Evito” comunistón.