Es muy importante lo que podemos demostrar a través de nuestras acciones cuando nos relacionamos con nuestros congéneres, que no quedan simplemente en palabras sino en hechos, como por ejemplo el amor hacia nuestros hijos, no basta con decir que las cosas deben ser de tal manera si no actuamos con la verdad, como en el caso que llega al domicilio una persona a cobrar un dinero, el padre le dice al hijo, que le diga que no está. Ese niño aprende a mentir, porque ha internalizado que no decir la verdad es una forma de actuar en la vida y lo que está probado que el padre es un irresponsable.

La prueba es la correlación del razonamiento que realizamos a través de lo que pensamos y percibimos como real, que existe y produce convicción, certeza, objetividad, que es muy distinto a la presunción, que significa que pensamos que las cosas son así sin estar demostradas y ese proceso de razonamiento se produce en la mente de la persona pero no se contrasta con la realidad o muchas veces la realidad está divorciada de lo que pensamos.

Es muy frecuente la presunción en la personalidad celosa, que se imagina que su pareja es infiel, que está coqueteando con otras personas, sin embargo no prueba absolutamente nada porque es fruto de su imaginación, más aún cuando la pareja siempre ha tenido un buen comportamiento en todos los sentidos. Que es lo que sucede en la persona celosa, es inseguro, mal pensado, duda de las personas, no le es fácil establecer relaciones de confianza por sus características de personalidad que suelen modificarse con un adecuado tratamiento, para que tome conciencia del inadecuado manejo de su percepción y pensamiento.

En los procesos judiciales por agresiones sexuales donde en el escenario de los hechos solamente se encuentra la víctima y el victimario, que por lo general el autor niega su participación de los hechos, la autoridad debe ser minuciosa al momento de la investigación y para eso existe pruebas como la Cámara Gessell o Entrevista Única, los Dictámenes Periciales Psiquiátricos y Psicológicos, que van a establecer el perfil del investigado y que se van a correlacionar con las declaraciones de las partes y el Certificado Médico Legal, para establecer si ha existido ruptura himeneal o anal, por eso solamente se puede sancionar cuando está demostrado y probada la responsabilidad del sujeto activo del hecho incriminado.

Por lo tanto, solo existe lo que podemos probar en aras de ser objetivo en la vida y en las decisiones.