El primer debate presidencial de la campaña electoral del 2020 entre los contendores republicano y demócrata de los Estados Unidos realizado el 29 de septiembre se convirtió en un match de boxeo. Pero si hay algo que pudo apreciarse, y es que el candidato demócrata Joe Biden se presentó en excelente forma, más cortés ante el moderador del debate y más comedido que su rival republicano. Biden atacó a Trump por haber nominado a una juez para la Corte Suprema sin esperar el resultado de la votación del 3 de noviembre próximo. Ahí Trump contestó acertadamente afirmando que la designación de jueces a la Corte Suprema es una prerrogativa presidencial (sujeta a la aprobación del Senado) y que él estaba en su derecho de ejercerla dentro de su mandato. Ese fue el primer fuego de la confrontación.
El principal problema del debate a lo largo de la hora y media de su duración, fue la actitud descomedida del candidato republicano Trump que interrumpió constantemente a Biden, impidiéndole terminar sus frases. Biden por cierto le replicó y hasta aprovechó la oportunidad para llamarlo mentiroso, pero se abstuvo de discutir con el moderador, lo cual generó la impresión de una mayor serenidad. En este tipo de contiendas verbales el público espera que los candidatos expliquen sus programas para el próximo período presidencial. Y eso lamentablemente no ocurrió con ninguno de los dos. Trump atacó a Hunter Biden, hijo de su contendor, por sus vínculos económicos con Ucrania y el candidato demócrata le replicó que su gobierno carecía de un plan para el futuro sin exponer el suyo.
Trump defendió sus logros en el campo económico, el alza de la bolsa y la reducción del desempleo, pero no pudo responder al moderador si en el año 2016 él solo pagó la irrisoria suma de US$ 750 por Impuesto a la Renta. El candidato republicano contestó que él había pagado millones de dólares en impuestos a lo largo del tiempo, pero no pudo aclarar la pregunta. Luego el debate derivó hacia cuestiones tributarias, con la afirmación de Trump que su programa de reducción de impuestos había favorecido el crecimiento económico, mientras que Biden sostuvo que solo favoreció a los ricos. La encuesta de CNN hecha inmediatamente después del debate puso a Biden como el claro ganador con un 60% a su favor versus un 29% que se pronunció por Trump. Cifras que ahora Trump tendrá que descontar en los próximos debates con un cambio de estrategia difícil de lograr a causa de su avasalladora personalidad. ¿Podrá Trump cambiar de estilo? En el primer debate tuvo esa oportunidad pero la desaprovechó.