¿Cuál sería el futuro de una empresa si su gerente general no informa a los accionistas los planes que tiene para los principales productos que vende? Tal falta de comunicación podría traer un descalabro en dichas relaciones. Por ello la gerencia usualmente no solo informa qué piensan hacer sino además busca tener un consenso general para que la empresa focalice sus esfuerzos y las metas se puedan cumplir.

El Perú es esa exportadora de clase mundial que busca gerente. Cada cinco años los accionistas, es decir los votantes, elegimos una nueva administración, quien nos debe dar cuenta sobre cómo administrarán nuestros bienes y ahorros. Sin embargo, quienes buscan ser presidentes raramente presentan sus propuestas electorales de una manera concreta y detallada, para que nosotros, los electores, tengamos claro a quién contratamos.

Esto ha vuelto a pasar en la presente campaña electoral, la cual esta llena de propuestas simplistas, que no profundizan qué pasará con la agroindustria o la minería, dos motores exportadores peruanos. La importancia de ambos sectores es tal que, por ejemplo, hace casi un mes la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), advertía que el cobre sostendrá el desempeño económico del Perú en el 2021.

Nuestro país es el segundo mayor productor mundial de cobre, algo que no es poca cosa. El ministro de Energía y Minas, Jaime Gálvez, informó que las minas peruanas alcanzarían este año una producción récord de 2,5 millones de toneladas del metal, lo cual significaría un fuerte aumento frente a las 2,1 millones toneladas métricas del año pasado.

Gálvez anunció que podríamos alcanzar una producción de hasta 3 millones de toneladas en 2023, siempre que se concreten algunos proyectos en cartera. Un anuncio que pasó desapercibido para los candidatos presidenciales, quienes no han presentado propuestas concretas sobre qué harán con la minería cuprífera, optando por ir a los lugares comunes o el silencio.

Ante la crítica situación que hoy vivimos, con más de 2 millones de personas desempleadas, no se entiende la falta de ideas sobre el futuro del cobre. Quien aspire al sillón de Pizarro debe tener claro que el Banco Central de Reserva informó que el año pasado, las exportaciones totales del país descendieron a US$ 42,413 millones, de los cuales el cobre representó US$ 12,742 millones, es decir el 30% de las ventas al exterior.

Tampoco tenemos claro cuál será el futuro de nuestras relaciones con nuestros clientes. Solo en el caso del cobre el principal consumidor es China (52%), seguido de Europa (16%), Estados Unidos (7%), Japón (4%), Corea del Sur (3%) y otros países (18%), según la SNMPE. Sin embargo, no se escucha que piensan hacer de llegar a la Presidencia.

El cobre definirá nuestro futuro cercano dado que, representará un importante ingreso para luchar contra el COVID-19, sacar adelante las urgentes reformas del sector salud que nos urgen y sostener la ayuda social que desesperadamente necesitan millones de peruanos, pero, lamentablemente el mutismo colectivo es el principal plan de gobierno presentado.

Por Cristina Luna