Falta carácter para adherir a la Convención del Mar

Falta carácter para adherir a la Convención del Mar

El 10 de diciembre de 1982, como hoy, es decir, hace exactamente 42 años, fue aprobada la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), en Montego Bay, Jamaica, siendo abierta a la firma. A la fecha, han suscrito o adherido a este tratado universal que regula los espacios marítimos u oceánicos, un total de 169 Estados, de los 193 que cuenta la ONU. Fuimos pioneros, junto a Chile, y los demás países del Pacífico Sudeste (Ecuador y Colombia), en la formulación de la Tesis de las 200 millas de soberanía y jurisdicción, que fuera incorporada intacta en la referida CONVEMAR y que por su extraordinaria acogida de dimensión planetaria, Javier Pérez de Cuéllar, siendo secretario general de las Naciones Unidas, la llamó la “CONSTITUCIÓN DE LOS OCÉANOS”. Lamentablemente nuestro país se ha quedado en acto marginal a la CONVEMAR porque ningún gobierno decidió dar el paso. Difundí por el país la necesidad de hacerlo y cuando ministro de Relaciones Exteriores emprendí decididamente la tarea de desempolvar el tema para que el Congreso de la República la pudiera aprobar. Durante los 42 años transcurridos se decía recurrentemente que no era el momento. Faltó carácter y agallas para hacerlo, pero a mí no. Sabía que los demagogos desenvainarían la espada, pero había que dar el paso tantas veces prometido en auditorios y plazas del país exponiendo las bondades de la CONVEMAR, y para no ser tildado de inconsecuente o demagogo como ellos. El entonces presidente Castillo fue confundido y engañado y buscaron enfrentarlo conmigo, y muchos de los que sí sabían la verdad de la tesis, se quedaron callados tan solo porque se ponía el debate de la Convención por un gobierno de izquierda o comunista, esto último que jamás fue, antes de pensar en los intereses nacionales como resultado, si conseguíamos la adhesión al tratado. Muchos peruanos también fueron confundidos deliberadamente y hasta cayeron en las redes de los demagogos, perfectos mentirosos, a los que jamás importa el país.

La confusión consiste en creer que tenemos un mar territorial de 200 millas, lo que en décadas no se ha corregido en la currícula escolar. Esa es la razón central por la que hasta ahora no adherimos a la Convemar. En el Mar de Grau (200 millas) lo que contamos es la tesis de la referida soberanía y jurisdicción sobre los recursos vivos (peces) y no vivos (minerales). Nunca hemos tenido un mar territorial de 200 millas, ni siquiera lo hubo en el antiguo derecho del mar, que solo registró un máximo de 3 millas de mar territorial. Jamás podríamos tenerlo porque la Convemar (Art.58) y la Constitución del Perú (Art. 54), consagran la libertad de comunicación (de navegación) hasta la milla 200. Por esta tesis correcta ningún otro Estado puede pescar ni extraer las riquezas vivas y no vivas sin consentimiento del Perú, bajo pago de multas. Esta tesis no permite posesión de las aguas como algunos erróneamente creen, comparando la soberanía marítima con la que contamos en el continente pues el mar, repito, no se puede poseer como sí pasa con los espacios en tierra firme. La soberanía consiste en decidir cuándo, cómo, cuánto y dónde se pesca en 200 millas. Nada más. No podemos impedir la libertad de navegación ni de sobrevuelo en esa misma distancia, salvo las excepciones previstas en el espacio del mar territorial (hasta la milla 12), donde existe el paso inocente o inofensivo, y en el espacio aéreo. No es posible que prácticamente todos los países de América sean parte de la Convemar y el Perú aun no. Decisión, carácter y actitud de Estado es lo que hace falta.

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