José Graña participó en reuniones en Palacio con los Humala, aunque el abogado de estos lo refute. El ex ministro del régimen humalista, Wilfredo Pedraza, sostiene que sus clientes “negaron enfáticamente haber tenido una reunión en la que participaron Barata y los Graña”; esto tras las nuevas revelaciones del ex representante de Odebrecht en Perú. Pedraza enreda, Jorge Barata no dijo “los” Graña, dijo Graña en singular refiriéndose a una sola persona que no es otra que José Graña, ahora colaborador eficaz para evitarse la prisión que, valgan verdades, es donde deben estar los ladrones declarados, saqueadores del erario y lavadores de activos.

El mismo José Graña declaró ante la Comisión ‘Lava Jato II (Bartra)’, que durante el proceso del Gasoducto del Sur Peruano, GSP, Nadine Heredia lo convocó a Palacio y le mostró un álbum con recortes periodísticos de El Comercio contrarios a ella. Ver: https://diariocorreo.pe/politica/jose-grana-miro-quesada-no-podiamos-conocer-el-sistema-de-sobornos-de-odebrecht-777715/ Esto coincide con la versión de la periodista Graciela Villasis divulgada en El Comercio sobre el testimonio de Barata ante la fiscal Geovanna Mori, en el sentido de que en algunas reuniones de Palacio participó José Graña, por entonces presidente de Graña y Montero, y que la ex primera dama le dijo que el gobierno estaba “muy molesto con El Comercio” por información sobre ella. Aquí coinciden tres versiones: las de Graña, Barata y Jorge Massa, abogado de Graña quien dijo a El Comercio que “tiene información en el mismo sentido, pero que su patrocinado no puede hablar por estar en un procedimiento de colaboración reservado”. Barata dijo, además, que Nadine le comentó a Dilma Rouseff su fastidio por la presencia de Graña y Montero, GyM, en el proyecto del GSP y que Rouseff le transmitió el mensaje a Marcelo Odebrecht decidiéndose que GyM fuera “un socio oculto del proyecto”. Y así fue, pues Graña terminó integrándose al Gasoducto tiempo después, en setiembre de 2015, cuando Enagás dejó el consorcio.

La operación fue más que avezada: el escándalo Lava Jato ya había estallado y el psicópata corporativo Marcelito O. estaba preso desde junio de aquel año. Nada de eso frenó las proverbiales apetencias de Graña, quien llevó a GyM a invertir US$215 millones de dólares por el 20% de la concesión del Gasoducto y 29% del consorcio constructor. Pero esto no es todo, José Graña tiene que responder por mucho más; por ejemplo, cómo su empresa transfirió dinero a Gonzalo Monteverde y a sus empresas Constructora Área y Construmaq, generando recursos para la Caja 2 de Odebrecht, según IDL-Reporteros. (Continuará…).