Guerras e impacto ambiental

Guerras e impacto ambiental

Las guerras no son ajenas para el medio ambiente. Por años, diversas partes del planeta han sido afectadas degradando sus ecosistemas y recursos naturales. Junto a ello, los conflictos armados hacen peligrar la biodiversidad debido a las explosiones y estallidos que lanzan al aire contaminantes peligrosos que afectan la salud humana.

El Programa de Medio Ambiente de la ONU (PNUMA) sostuvo en un informe que cerca del 40% de los conflictos están relacionados con la utilización de los recursos naturales, es decir, desde minerales, petróleo, agua o nuevas tierras.

Los conflictos bélicos contaminan sobre todo el agua y el aire, envenenan los suelos, causan deforestación, en resumen, un problema casi irreversible. Por ejemplo, con el tiempo las armas y municiones que fueron arrojadas al mar liberaron compuestos tóxicos sostuvo un informe de la Fundación Aquae, que da cuenta también de los peligros de productos químicos usados en la Guerra de Vietnam, donde se destruyeron sus bosques.

En otras partes del mundo, se libran conflictos armados, existen mafias y organizaciones terroristas que buscan controlar el acceso y uso de recursos naturales como el oro, minerales y petróleo. Las consecuencias no han sido medidas, pero se conoce que afectan a las poblaciones cercanas, a los ríos, bosques y humedades.

Además del sufrimiento humano que significa una guerra, los conflictos afectan y amenazan la seguridad de los recursos naturales a futuro y generan riesgos para la salud.

Los ecosistemas que son dañados tardarán años en recuperarse, en tanto que las entidades vinculadas a los recursos deberán volver a iniciar estrategias de gestión y conservación, mientras que para los pobladores que lo perdieron todo, solo les queda abandonar sus tierras y migrar. Según el PNUMA, el conflicto entre Irán e Iraq empeoró el deterioro ambiental crónico de esa región, perdiéndose zonas valiosas de biodiversidad.

Un informe del Worldwatch Institute sobre la situación del mundo precisó la necesidad de realizar evaluaciones ambientales luego de los conflictos con apoyo de las autoridades responsables para conseguir una sostenibilidad a futuro, también para minimizar los riesgos ambientales y de salud es impostergable el uso de normas estrictas que limiten el uso de armas y posibles objetivos militares, tal es el caso de la Convención sobre la Prohibición del Uso Militar o cualquier otro Uso Hostil de las Técnicas de Modificación Ambiental (ENMOD), que precisamente prohíbe como arma de guerra las modificaciones artificiales del entorno (p.e. inundaciones inducidas).

En este panorama que vive el mundo hoy, los seres humanos y el medio ambiente son los más afectados. Los resultados serán negativos con increíbles pérdidas económicas, ambientales y sociales, viendo a desplazados que buscan un nuevo hogar.

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