Voy a aprovechar esta pequeña columna para escribir lo que muchos piensan, pero pocos se atreven a expresarlo por cobardes. Se trata de un listado sin anestesia, como el nombre de este espacio, y, para mi mala suerte, también del último libro del exmayordomo de Nadine, Cateriano.

Los presos tienen que estar en la fase tres del plan de vacunación contra el coronavirus. Hay muchos peruanos que viven hacinados como sardinas que merecen ser inoculados antes. Que los delincuentes vayan al final de la cola.

Saludo que el presidente Sagasti haya conseguido unas cuantas dosis del antídoto anticovid, pero desprecio, a su vez, el triunfalismo mediocre de la prensa gobiernista, que genera falsas expectativas en la población. Falta mucho para que tengamos vacunas suficientes para todos y se inicie la inmunización masiva.

Vizcarra es un miserable caradura, con serias imputaciones por corrupción, cuyo único “logro” fue cerrar el Congreso anterior asestando un golpe de Estado, el cual fue avalado por la cuatrinca caviar del TC. Además, el moqueguano tuvo la peor gestión pandémica del mundo. Hay que ser un idiota para adularlo.

Salaverry es un judas y los traidores no valen nada. Arderá en el último infierno de Dante.

Keiko Fujimori es una incompetente que jamás será presidenta del Perú. Tuvo una mayoría aplastante en el Congreso y no sacó ni una sola ley buena; solo se dedicó a petardear la gestión de PPK, e, incluso, armó una celada contra su propio hermano para anular el indulto a su padre y bajarse al gringo lobista.

Las cuarentenas no sirven en un país informal. En vez de enjaular a los trabajadores, el Estado debe repartir -con dinero de nuestros impuestos- mascarillas y aplicar test moleculares y de antígenos masivos, además de instalar plantas de oxígeno. La atención primaria es la única solución ante un sistema de salud colapsado.

El morado Elice debe ser denunciado penalmente por instalar campos de concentración, donde se detiene ilegalmente -por 4 horas y bajo el sol- a quienes quiebran el estúpido confinamiento.

Mazzetti es una decepción total. No puede seguir en el Minsa alguien tan inútil.

Huerta es un farsante. Si algún premio periodístico merece es por ser el más grande divulgador de mentiras.

Hay que ser muy termocéfalo para, en pleno siglo 21, estar en contra de que los homosexuales se casen o adopten niños.

El aborto es asesinato. No hay nada más importante que el derecho a la vida, así que los liberprogres pueden irse bien lejos con su argumento del derecho a la propiedad e inquilino precario.

El Equipo Lava Jato hace mucho ruido, pero sus resultados son desastrosos: no ha conseguido ninguna condena. Los miserables de Odebrecht se han burlado de nosotros al lograr que, gracias a Vela y Pérez, solo les cobremos la bicoca de 610 millones de soles como reparación civil.

Los morados, que chillaron para que Vizcarra regrese a Palacio, y la prensa oficialista iniciaron la segunda ola de contagios y provocaron la muerte de dos jóvenes al impulsar las marchas contra Merino. Tienen sangre en las manos.

La asunción de Merino a la Presidencia no fue un golpe de Estado. Vizcarra fue vacado constitucionalmente por incapaz moral con 105 votos, por lo que le correspondía asumir el cargo al acciopopulista.

Este Parlamento populista está achuchillando el modelo económico. La no reelección ha hecho mucho daño, pues son los peores cuadros los que terminan presentando los partidos.

Aportar a la AFP, ONP o a cualquier otro sistema de pensiones debe ser opcional. Yo decido qué hago con mi plata.

López Aliaga tiene propuestas intervencionistas y De Soto tiene aliados filoterroristas, sin embargo, son las únicas opciones para no ser Perúzuela.