Hackear, en puridad “jaquear”, según el Diccionario de la RAE, significa “introducirse de forma no autorizada en un sistema informático” y se hace con fines generalmente ilegales. Hace una semana EXPRESO fue objeto de un ataque perpetrado por la ciberdelincuencia, y si bien no es el primero ni será el último medio de comunicación en ser “jaqueado”, lo concreto es que el hecho configura un vil atentado a la libertad de prensa, peor todavía cuando el objetivo fue borrar la data histórica del diario y como dice el director Antonio Ramírez “parece que a alguien le incomoda una información del archivo y quiere que desaparezca”.

De modo que el “jaqueo” se hace en una coyuntura particular donde algunos se enfurecen frente a la línea editorial de esta casa periodística, que es de oposición democrática, es legítima, incisiva y categórica; además de ser contraria a la agenda globalista promovida por fundaciones multimillonarias (gigantescas ONG caviares), por lo que se sospecha que desde esos dos espacios oscurantistas se haya encargado a algún sicario informático o mercenario de la red para atacar a EXPRESO, inicialmente desde España, para pasar luego por Bulgaria o Pakistán y finalmente llegar al servidor del diario que está alojado en EE.UU.

Este tipo de actos son miserables y merecen el repudio de todos, tal como lo manifestó la Federación de Periodistas del Perú (FPP) tras conocerse el jaqueo, emitiendo un comunicado oficial al respecto; y Radio Miraflores la Auténtica, que se solidarizó casi de inmediato con esta casa periodística de forma consecuente y directa, entre otros medios de comunicación y organizaciones gremiales.

Ahora EXPRESO, tras el ataque informático, nuevamente sale adelante basando su trabajo en principios pero también siendo consciente de que los atentados no se detendrán, sino que debemos estar alertas a lo que pasa en todo el Perú.

@RafaelRomeroVas