Por: Luis Luján Cárdenas.

La pandemia del coronavirus ha confirmado que las ciudades del futuro en los países pobres y en vías de desarrollo deben apuntar necesariamente hacia las urbes verdes, sostenibles y humanas, donde se promueva la eficiencia en: energía, uso de los recursos naturales, producción de bienes y servicios, habitabilidad, confort y recreación, basada en las buenas prácticas gubernamentales, empresariales, y ciudadana, amigables al medio ambiente y con inclusión social.
Lima, alberga más de diez millones de habitantes, concentra casi el 50% del producto bruto interno (PBI) y su actividad económica es trascendental para el futuro nacional. Tiene una ubicación geopolítica estratégica y podría convertirse en la primera megaciudad ecológica, verde, sostenible en América Latina reduciendo las emisiones de gases contaminantes en un 70% al 2030
Pero, ¿qué pasa con los actores gubernamentales?. ¿No hay capacidad de gestión y gobernanza para construir resiliencia verde y social? Es tiempo de la acción política inteligente, de políticas y estrategias que vayan de menos a más, desde abajo hacia arriba, del menor costo al mayor, de lo simple a lo complejo, de lo más fácil a lo más difícil y arriesgado.
Por ejemplo, solo creando conciencia ecológica en el sector empresarial y la comunidad, a través de la alianza estratégica entre el Estado y los medios de comunicación, haría que la contaminación sonora, lumínica, acuática, terrestre y de los ecosistemas se reduzca rápidamente a la mitad en pocos años.
Aquí algunas propuestas en medio de la cuarentena:
1. Circulación solo de vehículos gubernamentales y privados, especialmente a gas.
2. Desplazamiento de trabajadores y estudiantes en bicicletas o motocicletas eléctricas.
3. Circuito rápido de bicicletas que una la periferia con el centro de Lima.
4. Jardines y huertos en las azoteas (agricultura urbana)
5. Prohibición progresiva de vehículos a gasolina o petroleros
6. Promoción de la economía verde, circular y natural.
7. Norma para la ecoeficiencia en el sector privado.
8. Progresivo uso de energía de fuentes renovables; ej. paneles solares, masificación del gas en edificios públicos y nuevas edificaciones privadas.
9. Paseos peatonales en el damero de Lima y centro de los distritos.
10. Estímulo tributario y/o áreas de terreno a bajo precio en Pisco para el traslado de las empresas industriales y creación de Parque Industrial y Zona Franca.
11. Construcción de más parques públicos, centros comerciales y comedores populares públicos en zonas que dejarían las empresas.
12. Institucionalizar en los domingos solo el desplazamiento en bicicleta.
13. Norma que sancione drásticamente a las empresas, personas y/o gobiernos municipales contaminantes del río Rímac.
14. Formalización gratuita y en 24 horas de micro y pequeñas empresas.
Son algunas ideas que deben ser evaluadas y perfeccionadas por los especialistas.
(*) Periodista y sociólogo