Estamos sumidos en la peor pandemia de la corrupción vista en los últimos 50 años, donde la sociedad se encuentra adormecida y engatusada por la manipulación de parte de los medios de comunicación social, que han perdido su línea ética y nadie alza su voz de protesta como si fuera un modus vivendi, como si la podredumbre fuera normal.

El Gobierno sigue sembrando el miedo, tener encerrada a la gente y fantasear con una vacuna inexistente, que si se llegara a aprobar, recién podría llegar al Perú en un par de años y esto en el mejor de los casos.

Los ministros han perdido dignidad y decencia, el fajín los ha hecho elucubrar sandeces y cual borregos repiten la paporreta de Vizcarra como si no fueran gente pensante.

¿Así podremos festejar el Bicentenario de la Independencia? Sumidos en el lodazal de la inmundicia política.

Teniendo no una clase política, sino una organización política-criminal y un Congreso de la República que como lo señalé tiempo atrás, convertido en el peor desde que volvimos a la democracia en julio de 1980.

Por otro lado la Defensoría del Pueblo, el Tribunal Constitucional, el Ministerio Público y hasta el Jurado Nacional de Elecciones están de meros espectadores, cuando por un lado se vulneran derechos constitucionales, por otro interpretan la constitucionalidad a su antojo y una fiscal de la Nación que como autoridad avergüenza.

Alguien se ha puesto a pensar en la cantidad de millones de soles robados por este Gobierno desde que se decretó la pandemia del coronavirus. ¿Cuántos ministros vienen siendo investigados o denunciados? ¿Cuántas autoridades están presas? Hasta los presos han cobrado el bono mientras miles no tienen ni para un sobre de té.

Que la ministra de Salud hable de posponer las Elecciones Generales, que el Presidente hable de vacunar a los miembros de mesa y la más de veintena de candidatos a la presidencia de la República no levanten su voz de protesta y hagan acuerdos debajo de la mesa para hacer alianzas o conformar planchas presidenciales con gente neófita, cuesta creer cómo el país se está yendo a la…, sí, queridos amigos, da asco, náuseas y vergüenza revolotear en la corrupción.

A comienzos de semana el Ministerio Público realizó una diligencia de inspección en la sede del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), como parte de la investigación preliminar por presuntas irregularidades en la adquisición de pruebas rápidas y moleculares de Covid-19, a través de Perú Compras y a mediados de semana el fiscal anticorrupción Reynaldo Abia dispuso interrogar, en calidad de testigo, a la ministra de Salud Pilar Mazzetti, como parte de la investigación preliminar que realiza su despacho por las presuntas irregularidades detectadas en la adquisición de ventiladores mecánicos para la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional de Salud.

Ese Perú ni queremos ni soñamos, queremos gente proba, decente, con una ideología política fortalecida y no como prostituta que se vende al mejor postor.