El gobierno del señor Vizcarra -con la inmensa mayoría de la prensa como cómplice pasiva- le ha mentido a todos los ciudadanos. Ha quebrado la Constitución violando el artículo 4 y cada vez hay más indicios de que el ex premier Zeballos y el doctor Zamora conocían la realidad: la penetración de la pandemia y la tasa de muertes es muchísimo más amplia de lo que se nos ha venido diciendo. Y la más clara muestra es que el gabinete Cateriano -con la doctora Mazzetti en la cartera de Salud- ha empezado a acordar el “desfase” (la mentira, digamos las cosas como son) con celeridad. No me queda hasta qué punto conocen el señor Vizcarra y el doctor Zamora de Derecho. Puedo poner mis manos al fuego al afirmar que el señor Zeballos no sabe nada. Pero bien harían estos tres personajes en empezar a asesorarse jurídicamente, porque el poder es efímero, emborracha e idiotiza, pero -siempre- se termina.

Y cuando el poder se acaba, los amigos ya no son tantos. Ya no todo el mundo responde con genuflexión ante las órdenes -así sean estúpidas- que los poderosos dan. Cuando el poder se acaba ese juicio que dijo el señor Vizcarra que la Historia cierne sobre los que pasan a sus brazos llega. Y llega sin forma de ser detenido. Nunca en la Historia de nuestro país hemos retrocedido tanto en tan poco. Hemos perdido ya a más personas que durante la guerra con Chile oficialmente y nos acercamos al número que costó el terrorismo comunista durante poco menos de dos décadas. Pero antes que el juicio de la Historia -y eso lo sabe quien haya leído Historia- llega el juicio de la gente. Y ese juicio que todavía anda angustiado, acongojado, enlutado, confundido y esperando a que el Gobierno cumpla un imposible rol mesiánico y rescate a nuestra salud y a nuestra Economía, pronto despertará y los corderos se convertirán en leones.

No brotarán más aplausos desde los balcones y empezarán a sonar cacerolazos. La prensa tendrá que apuntar su artillería contra lo que queda del poder de Vizcarra, si quiere conservar algo de credibilidad en sus cada vez menos lectores y televidentes. Hay 10 regiones del país en donde la situación es cada vez más crítica y hoy podemos afirmar que el Perú es el país más golpeado de toda América -incluyendo a Brasil y a los Estados Unidos si tenemos en cuenta la demografía- por el virus. Y que quede claro que el virus llegó a todos los países. Es solo que unos gobiernos tomaron buenas decisiones y otros gobiernos tomaron malas decisiones. La administración de los primeros cuatro meses de la pandemia a cargo del señor Vizcarra y su gabinete pasarán, no me cabe duda, como una de las peores gestiones de nuestra república.

Lo importante aquí es que no basta con dejar el cargo y montar un video (mal hecho) en donde a uno se le despide entre aplausos. Ahora habrá que responderle a más de 45 mil familias peruanas que han perdido a alguien y que merecen justicia. Y cuando ese dolor se convierta en rabia y en sed de esa justicia de la que hablo, llegarán comisiones investigadoras, comisiones de la verdad, juicios y prisiones. La ciudadanía ha sido demasiado mansa con este gobierno de incompetentes que no ha hecho más que destrozar la salud y la economía secuestrando nuestros derechos. Así, habrá que alzar y alzar la voz, hasta que, como dice el poema, los mansos corderos se conviertan en leones. Reclamen -dentro del Estado de derecho- lo que se nos ha arrancado. Y esto pasará.