Las opiniones favorables a Hernando de Soto que contiene esta nota no necesariamente indican que será el candidato por el que voy a votar en las próximas elecciones porque lo voy a hacer por el candidato que el día de las elecciones tenga más posibilidades de salir electo y que más se acerque a la Economía de Mercado, por lo tanto, se aleje de los mercantilismos de derecha o izquierda.
No niego que De Soto se acerca a la Economía de Mercado y que hoy tiene posibilidades de ser electo. El reto hecho por De Soto a la candidata socialista Verónika Mendoza para debatir con ella sobre el cambio de la actual Constitución es muy importante porque la mayoría de los que opinan sobre el cambio o no cambio de nuestra Carta Magna no la han leído y no tienen idea de lo que los mercantilistas de izquierda y derecha quieren hacer con ella.
Ojalá me equivoque, pero ningún político que busca cambiar la Constitución se va a atrever a debatir sobre el tema con Hernando de Soto porque en lo social, De Soto busca un mejor vivir para todos los peruanos y en lo económico busca el sistema económico que permita generar los recursos y una distribución de los mismos que consienta a los peruanos tener cada día un mejor vivir y alcanzar una mayor indepencia socio económica, es decir vivir en democracia.
A Hernando de Soto no se le debe escuchar como un político cualquiera, porque la mayoría de sus planteamientos no son políticos sino doctrinarios y los peruanos están acostumbrados a escuchar a políticos que explotan planteamientos de carácter político sin hacerle conocer al pueblo la doctrina socio económica que permite financiarlos.
Está claro que los conocimientos de formalizar a los independientes que Hernando de Soto quiere materializar no son más que su deseo de lograr que los peruanos ricos o pobres trancen en un mercado que esté libre de distorsiones que privilegien a los que tienen el poder de distorsionarlo en perjuicio de quienes no lo tienen. El cambio de nuestra Constitución afecta a los más pobres, sean ellos asalariaros o trabajadores independientes que trabajan en el sector formal o no.
Dentro de los que no pueden evitar que el mercado sea distorsionado están los pobres y la clase media. Termino pidiendo a De Soto que trate de debatir, sobre el tema, no solo con Verónika Mendoza sino con todos los que quieren cambiar su doctrina socioeconómica.