Seres humanos como todos los peruanos conforman nuestra Policía Nacional, seres humanos que también cometemos errores. En nuestro caso, nosotros los policías, escogimos esta profesión porque es nuestra pasión y nacimos con la vocación de proteger y cuidar el orden público del país y aceptamos que nuestra PNP no está exenta de cometer errores.

Desde la creación de la PNP, ella fue abandonada por los gobiernos, no le dieron preparación académica, logística, tecnología y etc.; fue sometida al poder político con la finalidad de defender al gobierno, no así al Estado, que constitucionalmente le corresponde.

Cada día se descomponía más, siendo utilizada para reprimir a grupos que estaban en contra del Gobierno y se alejaba así, de su función primordial la cual es dar protección al ciudadano.

Al ver que la GC, PIP y la GR, estaban abocadas en combatir a Sendero Luminoso y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, los cuerpos de seguridad abandonaron la ciudad, dejando al ciudadano desprotegido, es cuando el alcalde de San Isidro crea el Serenazgo, que viene a suplir al policía comunitario que estaba a cargo de la Guardia Civil.

Los años pasaban, los políticos en las elecciones ofrecían una mejor seguridad ciudadana, pero todo quedaba en promesas, los ministros del Interior, lo primero que decían era: “Que se iba hacer una reorganización policial”, las cuales consistían en pasar al retiro entre 900 y 1,000 oficiales probos, retirándolos por “razones políticas”, según ellos, cuando en realidad era que los oficiales no se alineaban a sus intereses.

Hace 20 años después de tener tres instituciones (GC, GR, PIP), nuestra PNP fue unificada, sin criterio técnico y profesional, convirtiéndola en lo que hoy, institución que le tocó vivir años muy difíciles en la lucha contra el terrorismo entre los 80 y 90, cuando grupos genocidas mancharon con sangre nuestro Perú, asesinando a más de 69 mil peruanos, cerca de 2,500 policías y dejando más de 4,000 discapacitados.

Durante estos años de terror, la policía estuvo abocada a la captura de los líderes del terrorismo, como el genocida Abimael Guzmán, presidente “Gonzalo” líder de movimiento maoísta Sendero Luminoso.

La captura de Guzmán fue hecha gracias a un Grupo de Inteligencia – GEIN de la PNP, compuesto por detectives de la ex Policía de Investigaciones del Perú.

Luego de logrado el objetivo la policía por temas políticos y de defensa al país, se dedicó a reprimir a grupos sociales que estaban en contra del gobierno.

En este proceso es importante mencionar, que nosotros los Oficiales y el Personal de la PNP somos también responsables de lo que vive nuestra institución hoy, al no haber tomado el liderazgo profesional en la misión encomendada, al dejarnos amedrentar por la política y el fin de nuestras carreras, nos alejamos de la ciudadanía, de la investigación, y lo más lamentable que muchos fueron atrapados por la corrupción, corrupción que desprestigió a nuestra Policía.

Hoy más que nunca se quiere una “evolución” de la institución policial, pero sensata, sin intereses políticos. General PNP (r)

Alberto Jordán Brignole