Cada vez que leemos una historia de éxito, sin importar de qué estemos hablando, negocios, cambios sociales importantes, evolución y hasta en las mismas guerras, siempre tenemos una cara y un nombre representativo.

Hablar sobre la trascendencia de un buen líder, a estas alturas es innecesario, la historia misma se ha encargado de resaltarlos y así será cada vez que alguien encabece en hecho trascendental. Pero qué sucede con todos aquellos que “no salieron en la foto” pero que, al analizar a detalle fueron en momentos tan o más importantes que los líderes de cual fuese el suceso; es preciso entender la importancia de tener equipos consolidados.

Si llevamos esto a nuestra realidad empresarial, debemos tener muy claro el rol de cada miembro de nuestro equipo, entender la importancia de su posición y cuanto puede impactarnos el buen o mal desempeño de sus funciones, cometemos generalmente el error de ponderar unas cuantas posiciones (generalmente las de dirección), cuando lo que realmente debemos hacer es lograr que cada miembro de la organización sienta clave para el éxito del negocio las funciones que desempeña.

Analicemos cualquier negocio, por ejemplo, una cafetería; si vas en auto, desde el señor que ayuda a cuadrarte ya empezó el impacto en el negocio, si ese señor no tienen ningún tipo de motivación para ayudar a las personas a encontrar estacionamiento e ir a tú local, no sólo perderás potenciales clientes por el solo hecho de no poder cuadrarse, sino que probablemente los termine dirigiendo a a tu competencia, la frase “aquí está lleno y demoran en atender maestro, pero al lado, altoque nomás…” es más común de lo que creen. La persona que te ubica en una mesa, quien te trae la carta, quien toma tu pedido, evidentemente la cocina, todos, forman parte del juicio de valor que como cliente le otorgas al negocio.

Lo fundamental es lograr que cada uno de los miembros del equipo entienda que si hace bien o mal su trabajo realmente importa, luego, tener los altamente motivados y comprometidos con los resultados, esto se puede hacer de diferentes maneras, la base es una comunicación continua y clara; el saber a dónde vamos no sólo es importante para quienes comandan el camino, ¡es importante para todos!

Estamos en una etapa de muchos retos empresariales y personales, el trabajar en equipo, el reconocer a quienes nos acompañan, ya dejó de ser una cualidad, es una necesidad, y debemos empezar a hacer productivo a cada uno en su posición, pero todo parte de lograr el compromiso con nuestros resultados. Una excelente semana para todos.