Queridos hermanos estamos celebrando el día de la Ascensión del Señor y, como dice la oración colecta de la misa, ya estamos celebrando nuestra victoria donde Jesucristo nos ha precedido. Él nos ha precedido y esta es nuestra victoria, la garantía que tenemos, qué existe el cielo y todo lo que invoquemos a Él, en el nombre de Jesús nos lo concederá.

La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles dice que: “Jesús da numerosas pruebas fundadas y señales de qué está vivo, apareciéndose durante cuarenta días a los discípulos y les recomienda que “no os alejéis de Jerusalén, esperad allí, porque en pocos días seréis bautizados con el Espíritu Santo, y cuando recibáis el Espíritu Santo, recibiréis una fuerza gratis de Dios de ser mis testigos en Jerusalén y ante el mundo” y por eso termina diciendo la palabra: “Galileos qué hacéis allí plantados mirando al cielo”, Jesús os da el Espíritu Santo, Él se ocupa y se preocupa por ti y por mí, no está ausente de nuestros problemas, esta dinámico, es decir tiene fuerza para que todo lo que pidamos Él nos lo conceda, y nos daremos cuenta de que Él está vivo, que es una persona viva.

Por eso respondemos con el Salmo 46 “Dios asciende entre aclamaciones, el Señor, al son de trompetas”.

La segunda lectura es de San Pablo a Los Efesios donde les invita a esto, que Jesús es el Espíritu de sabiduría, que ilumina los ojos de nuestro corazón, es decir nos da discernimiento para no cometer equivocaciones, y si las cometemos poder levantarnos y seguirle a Él, Él es una esperanza viva fundada en hechos, y da en herencia a todos los cristianos, a todos los santos, porque está por encima de todo principado, potestad y dominación, por eso hermanos acudamos a él y pidámosle que él nos ayude.

El Evangelio de San Marcos dice: “Apareció Jesús a los once y les dio un mandato, id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”, el Señor nos manda a todos “Id a anunciad el Evangelio”, el que crea y se bautice, es decir, el que crea y renueve su bautismo experimentará la vida eterna, y al que se resista a creer experimentará la muerte, por eso el Señor nos da poder para vencer los demonios, vencer a los demonios de la incomunicación, de no amor, de violencia, de droga, de alcohol, de sexo, etc. Porque Él tiene poder, Él ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios, es decir, está mandando, tiene poder, todo lo que pidamos en su nombre él actúa, y por eso termina diciendo el Evangelio: el Señor actuaba con ellos y confirmaba la Palabra con los signos que lo acompañaba, y ¿qué significa ascender al cielo? dice Santa Teresa: significa descender; estamos tocando fondo, estamos tocando la incomunicación, las dificultades de poder amar en esta pandemia.

Ánimo, hermanos, que estamos tocando lo que tenemos en el corazón, y Dios quiere actuar, porque es dinámico y tiene fuerza sobre nuestras debilidades y pecados.

Que el señor les conceda vivir este Domingo de Ascensión con paz.

Rezad por mí, hermanos.

+ Con mi bendición episcopal. Obispo E. del Callao